En el caso de S.C. se trata de un fenómeno de tipo metafísico, que tiene lugar fundamentalmente en el plano espiritual humano. Se lo explica de modo freudiano como proceso del deseo; el deseo sexual puede convertirse en deseo de muerte, deseo de matar:
"El paladar le pica a cualquiera…la necesidad de cometer un asesinato se siente en el paladar… te laten las sienes y el sexo, y el sexo desde la flacidez hasta la erección gratuitas pasa por todos sus estados altenativamente…"
Aquí ya resulta imposible diferenciar ambos aspectos, lo que pondría en evidencia más la ambigüedad de lo sexual, que la ambivalencia del mismo deseo. Que no se trata de una simple explicación psicológica lo comprobamos unas páginas más adelante cuando cambia el código y la explicación ahora es de nivel ético:
"Tu eres culpable, todos los españoles somos culpables, los vivos, los muertos y los que vamos a morir…" (pag.83)
La universalidad del juicio y el hecho de que alcance a los muertos (del pasado y del futuro) es un indicador de que hemos traspasado el plano de lo natural para pasar al metafísico. Al final del capítulo la operación se completa con la transición a un tercer código, el teológico:
"…sí, los enemigos del alma son tres pero el peor de todos es el demonio que disfrazado de moneda se posa en los paladares y desata los apetitos de la muerte…" (pag.105)
En C.deD. la Guerra Civil es fundamentalmente
"…una guerra de ricos contra pobres." (pag.210)
con lo cual permanece en el nivel de los desarrollos históricos:
"…el levantamiento era una cosa de las extensas clases medias españolas, que donaban el fondo de sus consolas isabelinas para matar comunistas." (pag.85)
Lo que le da su carácter de catástrofe es el hecho de convertirse en una feria de muertos,
"…adonde la gente bien se desplaza a media tarde para ver morir un lienzo de obreros, de anarquistas, de presos, de rojos, de artesanos, de ferroviarios, de intelectuales y catedráticos que desde el 31 se habían manifestado por la República." (pag. 114)
"La guerra no es más que un ir y venir del cementerio…" (pag.192)
Para fundamentar la segunda macroproposición nos remitimos en primer lugar a la dedicatoria de S.C. al principio del texto:
"A los mozos del reemplazo del 37, todos perdedores de algo: de la vida, de la libertad, de la ilusión, de la esperanza, de la decencia."
Al ser previa al texto, esta dedicatoria arroja luz sobre la estrartegia total del mismo. La voluntad del autor (considerado como Autor Modelo, es decir, como estrategia discursiva y no como sujeto empírico) ya que ésta es su voz y no la del narrador, apunta a igualar posiciones en la culpa y el padecimiento. Lo que también se confirma en los distintos niveles discursivos del texto:
"…si la mecha de la revolución social se prende al mismo tiempo que la de la suversión militar España acabará ardiendo como una pavesa,…, la república puede morir asesinada por unos extremistas como por otros…la libertad está amenazada de muerte por tirios y troyanos, si el gobierno pierde el gobierno de la calle la república naufragará en un mar de sangre…"
"…la república está más que perdida y entre unos y otros acabarán matándola…" (pag.93)
Toda la estructura formal además, con su búsqueda de simetría y equilibrio, vendrá a corroborar esta visión de reciprocidad ecuánime, con el poder connotativo de lo no dicho.
Es de notar entonces que como antecedente inmediato de la guerra en S.C. aparecen las muertes simétricas del teniente Castillo y de Calvo Sotelo; repartiéndose así las culpas salomónicamente: un asesinato de extremistas de derecha vs. un asesinato de activistas de izquierda.
La primera parte de la segunda isotopía en C.deD.es una expansión del contenido de su concepción de la katastrophé como suceder histórico. Es decir, la lucha de clases es el motor de la guerra. El primer hecho de guerra en el relato de C.deD. es anterior a la sublevación militar y no es en nada equitativo sino socialmente motivado. Pepe el chico fuerte de las falanges mata a Isidorín, el hijo del obrero ferroviario obligándole a correr por las tapias cuando éste sufre de vértigo:
"…Isidorín ha muerto porque su padre es un ferroviario de la ugeté."(pag.47)
"La cosa no terminaba con el "asesinato" de Isidorín. Porque a Paulo le seguía pareciendo un asesinato." (pg.55)
En cuanto a la segunda parte se refiere sobre todo al papel de las falanges como corredores de movilidad social; su capacidad de promocionar a los miembros relegados (pobres) de la baja burguesía a puestos y alianzas de mejoramiento social:
"…pobre hombre sin rostro a quien de pronto le habían dado un protagonismo personal y social."(pag.130)
"Mariate, la principesa casadera del gran comercio local, que siempre había sido reticente(su familia)con los amores de Federico, ahora se luce con él en el paseo…(pag. 210)
"…esta guerra para que tu puedas casarte con Mariate y ascender de clase y de fortuna." "A ese chico, militar o falangista, la guerra lo ha convertido en héroe y el amor de la pareja ya es posible y glorioso" (pag.211)
"…las guerras se hacen en el mundo para que los jóvenes enamoradizos y trepadores de clase media puedan casarse con las principesas de la vieja aristocracia industrial." (pag.213)
La tercera isotopía refleja las conclusiones que cada autor saca de su modo particular de estructurar el topic. Para poder interpretar esta instancia no basta ya con los códigos textuales, de los que el ideológico resulta fundamental, sino que hay que apelar a códigos extratextuales ( psicológicos o sociológicos) y analizar en profundidad la condiciones de la enunciación.
En su superficie lingüística, el texto se nos presenta tal y como fue escrito, es decir, como una sucesión de artificios expresivos que habrá que actualizar para poder llevar a cabo su interpretación. Antes de que dicha operación haya tenido lugar, el texto puede considerarse incompleto. Pues como cualquier otro mensaje, su expresión resultará vacía mientras no se la ponga en conección con los códigos (lingüísticos, retóricos, etc.) que dan cuenta de ella
“San Camilo,1936” (S.C.)
A nivel de su manifestación lineal este texto aparece como una estructura bidimensional de tipo espacio- temporal:
En una primera visión de conjunto (espacial), se desplega como un tríptico con dos paneles laterales y un cuerpo central. Las tres partes tienen aproximadamente la misma extensión. Los extremos a su vez, se muestran divididos simétricamente en cuatro capítulos (sectores, según la metáfora visual) cada uno.Estos también presentan una extensión más o menos semejante. Como cierre, a modo de predela, un epílogo de 10 páginas termina de encuadrar el texto. El efecto es de riguroso equilibrio.
Pasando de la globalidad espacial a la unilinialidad y direccionalidad que exige el acto temporal de la lectura, el texto se divide en tres partes según el desarrollo de las fiestas de San Camilo.
A.- Vísperas
Dividido en cuatro capítulos numerados
B.- El día de San Camilo
Capítulo único.
C.- La octava de San Camilo
Dividido en cuatro capítulos numerados
D.- Epílogo.
A nivel discursivo el texto se construye como un collage de distintos elementos y registros:
Fragmentos narrativos
Fragmentos representativos (dialogos directos)
Discurso abstracto; reflexiones generales con valor de verdad fuera del tiempo y espacio.
Discurso personalizado de relación existencial (primera segunda persona verbal)
Fragmentos de discurso publicitario
Fragmentos de informativos radiales o periodísticos.
En general todas estas formas se presentan yuxtapuestas y/o superpuestas sin embragues lingüísticos o marcas (signos de puntuación) que los cordinen o relacionen. El efecto es de multiplicidad, instantaneidad y gran dinamismo.
A nivel de la fábula no se encuentra una historia única sino una red de historias; algunas directamente relatadas entre sí vía actantes o situaciones, otras solo indirectamente relacionadas a través de lugares o tiempos, pero todas homogeneizadas por los efectos que el topic: Guerra Civil, ejerce sobre ellas.
Sería tarea ímproba y no especialmente fructífera para nuestro propósito, hacer como sugiere Eco y formular sobre la base de las estructuras discursivas una serie de macropoposiciones que hagan síntesis de la acciones pertinentes a la fábula. Pues estas historias son múltiples y entre todas componen una fábula demasiado compleja. Pero como …una fábula es una isotopía narrativa [xviii] siempre es posible leer en el mismo plano de coherencia semántica las entidades que, a nivel discursivo, aparecen en su multiplicidad literal. Para ello seleccionamos el espacio-tiempo, como clave unificante de la lectura y elemento catalizador de la fábula. Pues es en el desplazamiento y la ordenación de los distintos espacios, donde tiene lugar el curso de los acontecimientos que en orden cronológico constituyen el topic: Guerra Civil española.
La primera notación acerca del espacio la tenemos en la ampliación del título, en la primera página …en Madrid, en Madrid se desarrollarán todas las historias porque éste es el centro elgido para desplegar los sucesos de aquella fatal semana de 1936. Si nos tomásemos el trabajo de hacer un relevamiento topográfico con todos los sitios nombrados en el texto, obtendríamos el mapa de la ciudad, tal como debía verse en esos tiempos. Tan detallada es la mención de calles, plazas y lugares. Madrid no es mero escenario, es protagonista e intérprete. Los distintos ámbitos se separan del conjunto total porque dan un sentido a los acontecimientos que tienen lugar en ellos.
Lo mismo sucede con el tiempo:
Las vísperas: abarcan del 12 al 17 de julio; en esos días suceden los hechos que en el texto son considerados como desencadenantes inmediatos de la guerra. El 12 es asesinado el teniente Castillo, miembro del Cuerpo de Asalto de la Guardia Republicana y conocido izquierdista, por grupos falangistas. El 13 es secuestrado y asesinado el diputado derechista José Calvo Sotelo por los compañeros del anterior. El día 17 se subleva el ejército en Melilla.
El espacio dominante en esta etapa es el prostíbulo. Allí se da cita la heterogénea variedad de actores que pueblan el texto. El prostíbulo en su calidad de lugar público se constituye en un minimadrid, es el lugar de todos: políticos de izquierda y de derecha; las clases aristocráticas y medias, y aún las más bajas, que las mismas prostitutas representan. Allí se comentan las noticias y lo que va sucediendo, los indicios de la guerra. Es el sitio a donde va la gente, esa especie de actor colectivo que irá tomando relieve a medida que pasa el tiempo.
Sin embargo, el término prostíbulo es una abstracción. No se trata aquí de un lugar unitario sino de una magnitud repartida entre las distintas casas con domicilio y personal propio, independientes, a las que se agregan otros sitios homologables por las actividades que en ellos se desempeñan ( mueblé, hotel, palcos, fondas,etc.) y algunas casas de familia donde practicar el estupro con la servidumbre es frecuente. A este espacio central aunque repartido, se vienen a agregar otros espacios secundarios como soportes que amplían el espectro: la estación, el cine y en especial su retrete, la calle, el café. Todos ellos lugares donde la gente se encuentra obtiene noticias y hace comentarios sobre lo que sucede.
Una vez producidos los hechos del 12 y 13 de julio la acción se va centralizando cada vez más en el cementerio, donde se llevan a cabo ambos sepelios. La perspectiva cambia, el cementerio no es como el prostíbulo el lugar a dónde la gente va, sino aquel al cual acabará yendo, como consecuencia de lo que está ocurriendo. La acción se metamorfosea en una danza macabra que se despliega del sexo a la muerte.
El día de San Camilo: el 18 de julio la sublevación es un hecho. Pero aún no se conocen ni la extensión de sus alcances ni sus posibles consecuencias.Es una larga jornada que comienza antes de las siete de la mañana y que el narrador va marcando como un reloj que señala la hora de los aconteceres hasta muy entrada la madrugada.
El espacio se hace móvil, ahora lo centraliza la radio, que es el lugar donde, virtualmente, suceden los hechos para los oyentes. Mientras la sublevación se va ampliando y recortando, el gobierno reacciona y actúa. La gente se repliega por miedo a sus casas o sale a la calle a movilizarse y pedir armas. La acción va cuajando y se dividen las aguas.
La octava: Los días inmediatamente posteriores al levantmiento, el conflicto ya es un hecho consumado. Lo que en un principio se inició como un golpe de estado se convierte enseguida en una guerra en regla que, por la participación de civiles armados de ambos lados, excede los límites que los militares quisieran imponerle. El tiempo se descronologiza y fluye simplemente con el fluir los acontecimientos.
El espacio móvil repartido en las calles se concentra en el cuartel de la montaña, cuyos mandos se sublevan contra el gobierno y donde se concentran civiles armados de derecha. El espacio se divide en un dentro y un fuera. En la zona adyacente se concentran las milicias populares, guardias civiles y cuerpos militares leales al gobierno. El sitio y toma del cuartel centraliza la acción. Directa o indirectmente en relación a este suceso, que se resuelven las distintas anecdotas de las historias que conforman la fábula.
Una vez sometido el cuartel por las fuerzas republicanas la acción se va transladando del sitio del enfrentamiento al depósito de cadáveres en un movimiento similar y paralelo al que en Las vísperas lleva la acción del prostíbulo al cementerio. Ahora se trata del reconocimiento de los cuerpos sin vida de ambos bandos. De donde, aunque no esté dicho, el lector puede inferir (en un paseo inferencial[xix]) que la acción volverá al cementerio completando así el cuadro.
Epílogo: La acción se diluye y con ella el espacio y el tiempo. En un ámbito imaginario que comprende el largo recitado del tío Jerónimo como un hipotético cierre, proyectándose a un futuro desconocido y hacia una España incierta.
De este modo, aunque muchas de las historias han quedado definitivamente cerradas a causa de la muerte, la fábula misma, de modo indeterminado, como conjunto de todas las historias, queda abierta.
“Capital del dolor” (C.deD.)
En su manifestación lineal este texto se presenta dividido en un breve prólogo y dos partes de extensión desigual:(trece capítulos (133 páginas) la primera; doce capítulos (83 páginas) la segunda.
A nivel de discurso se alternan narración, descripción y representación. La ausencia de coordinantes es de carácter excepcional. Salvo algunos tozos de poesía, no se incluyen discursos extratextuales en estilo directo. En sus distintos registros el discurso aparece por lo general mediatizado por el protagonista, pero se producen también casos de discurso abstracto y personal, emitido directamente por la voz del narrador.
A nivel de la fábula nos encontramos con una historia central en la que se enganchan distintas historias secundarias relacionadas con ésta a través del protagonista. También en este caso el topic: Guerra Civil española, resulta catalizador principal de las distintas historias.
El protagonista es Paulo, un adolescente de la aristocracia provinciana de Castilla, que experimenta su paso a la edad adulta durante los tiempos de la guerra. Su iniciación sexual, sus amores clandestinos y la formación de su pareja, conforman el tronco principal de la fábula que se ramifica en las historias particulares de sus amigos y allegados. Su dilema es si tomar o no partido en la contienda y de qué lado hacerlo.Desea convertirse en periodista y por fin lo consigue pero su posición extremadamente liberal, literaria y frívola dejan abierto su destino en una España que después del triunfo de Franco se presenta amenazante y siniestra. El final queda abierto a las presuposiciones del lector.
Paulo puede ser fusilado en un futuro próximo por sus propios amigos falangistas como él mismo lo prevee.
Paulo puede adaptarse y llegar a ser un periodista aburguesado y consecuente como Cosio su maestro.
Paulo puede seguir siendo un periodista inconsecuente y por lo tanto fracasado en su intento.
Paulo puede entregarse completamente a su clase de elección, la obrera, e integrarse a la resistencia de izquierda como algunos intelectuales lo hicieron.
Paulo puede exilarse como otros tantos también lo hicieron.
Todas estas propuestas son legítmas y algunas ni siquiera excluyentes. Ninguna es confirmada pero tampoco negada por el texto.
En cuanto al tiempo, su desarollo es pausado. Aunque marcado cronológicamente por el paso de los meses, al centralizarse en la evolución interior del personaje aparece psicologizado. De modo que resulta extensible o contráctil, según los efectos que los hechos externos tengan en la conciencia individual. Un tiempo será el de aquellos que se deciden inmediatamente por tomar partido, otro el de los que dudan en definirse, otro el de Paulo siempre vacilante. Otro también el de aquellos que permanecen al margen.
El espacio está tratado como espacio público bar, prostíbulo, calle, teatro, la cárcel. Se concentra en lugares clave: la estación en donde se lleva a cabo la huelga ferroviaria y donde se producen los primeros enfrentamientos; el bar Cantábrico que cataliza el fluir de las ideas, opiniones, temores, etc; el teatro Calderón donde muere un pasado de aristocrático ensueño y nace el presente vulgar y violento; la plaza de toros donde tiene lugar una simbólica resistencia.
El espacio no se presenta tan rigurosmente distribuído como en S.C. sino que más bien fluye intermitente según las escenas, por eso su papel narrativo es menos central y más fenoménico. Hay lugares sin embargo que escanden la acción adquiriendo relieve: Tablares, donde empieza la guerra con la muerte de Isidorín, mucho antes del alzamiento y termina con la separación definitiva de Paulo y su amigo Pepe; el cerro San Cristóbal, el Frondor, cocheras, las catacumbas bajo la casa de Paulo, el patio de la cárcel, el cementerio: son los lugares donde se llevan a cabo los fusilamientos, donde se conduce a los que van a morir, se los ve morir, y donde finalmente se acumulan los muertos.
Salvo el asalto al cuartel, donde la escena de muerte sucede a una lucha y en consecuencia es plural, los fusilamientos en S.C. más que actualizados son potenciales, por lo que la escena de muerte es más bien individual. En C.deD. en cambio, la escena individual queda sumergida en medio de la masacre.
Desde el punto de vista del análisis intertextual, es muy difícial equiparar las fábulas de ambas obras. Pues aunque semejantes a grandes rasgos, están estructuradas de modo diferente. Aquí resulta interesante remitirnos a las intenciones del Autor Modelo, que el texto patentiza en su engranaje. Es la diferencia en la intención la que origina las diferencias estructurales. Esta intención no debe entenderse como la del sujeto empírico que escribe la novela, sino como las inteciones que se expresan en una estrategia que el texto o enunciado contiene virtualmente y que se hacen patentes al leerlo. Recordemos siempre que …la cooperación textual es un fenómeno que se realiza entre dos estrategias discursivas, no entre dos sujetos (Eco) [xx]
Mientras en S.C. el autor entiende desplegar la sociedad madrileña que actúa y padece en el momento que él elige para su relato, donde los jóvenes representan apenas una corriente en un mar social mucho más extenso.El de C.deD., en cambio, quiere centrarse en la juventud y su evolución como escenario principal; dejando al resto de la sociedad de fondo, en un segundo puesto. El diálogo entre ambos autores deberá buscarse entonces no en la fábula global sino a otros niveles.