



Una pantalla lo menos abombada posible (con un gran radio de curvatura) tiene la ventaja de disminuir los reflejos procedentes de fuentes luminosas. Estas pantallas son por tanto, más fáciles de colocar para evitar los reflejos. Por el contrario, una pantalla con radio de curvatura pequeño (más convexas) permiten evitar fácilmente la distorsión de los caracteres en las zonas periféricas.
|