



Como instrumentos de trabajo que son, existen numerosas actividades profesionales que ya no se conciben sin la utilización de un ordenador y en concreto en una empresa de TI resultan imprescindibles.
Los operadores de equipos de pantalla en general se quejan de trastornos tales como: malestares de cabeza, dolores en la nuca, quemazón en los ojos, lagrimeo, nerviosidad, dolores en los hombros, los brazos y las manos. Por lo que se refiere a los trastornos oculares, su origen debe ser buscado en la carga visual que se produce y en la consiguiente fatiga ocular, que pueden ser debidas a los siguiente factores:
En cuanto a los dolores en la nuca, espalda, brazos y hombros, sus orígenes son, sin duda, las posturas corporales forzadas que con demasiada frecuencia se observan en esta clase de puestos de trabajo.
En resumen, el trabajo con ordenadores de pantalla puede entrañar:
En estos puestos de trabajo es preciso que el mayor número de elementos del sistema, estén concebidos unos en función de otros, de tal forma que, el trabajo pueda realizarse sin dificultades y sin errores, que la aportación exigida a la persona no sea excesiva.
Por otra parte el monitor es otro de los instrumentos esenciales y cuya configuración influye mucho en la fatiga. En primer lugar, su punto medio debe estar a la altura de los ojos; para este fin se provee una base que permite girarlo lateralmente, subirlo y bajarlo. En segundo lugar, el cansancio de la vista y los perjuicios de una pantalla de rayos catódicos se disminuyen empleando un monitor de baja radiación y un buen filtro.
Los caracteres de la pantalla deberán estar bien definidos y configurados de forma clara, y tener una dimensión suficiente, disponiendo de un espacio adecuado entre los caracteres y renglones.
La imagen de la pantalla deberá ser estable, sin fenómenos de destellos, centelleos u otras formas de inestabilidad.
El usuario de terminales con pantalla deberá poder ajustar fácilmente la luminosidad y el contraste entre los caracteres y el fondo de la pantalla, y adaptarlos fácilmente a las condiciones del entorno.
La pantalla deberá ser orientable e inclinable a voluntad, con facilidad para adaptarse a las necesidades del usuario.
Podrá utilizarse un pedestal independiente o una mesa regulable para la pantalla.
La pantalla no deberá tener reflejos ni reverberaciones que puedan molestar l usuario.
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