



Los equipos instalados en el puesto de trabajo no deberán producir un calor adicional que pueda ocasionar molestias a los trabajadores
Toda radiación, deberá reducirse a niveles insignificantes desde el punto de vista de la protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores.
Deberá crearse y mantenerse una humedad aceptable.
Los terminales de pantalla generan calor. Si en el mismo despacho existen varios terminales u otras fuentes de calor, puede ser preciso eliminar el exceso de calorías para mantener el ambiente dentro de unas condiciones confortables, instalando aire acondicionado. Sin embargo, cuanto más fuerte haya que poner el aire acondicionado, mayores serán las molestias que éste ocasiona debido a la velocidad a la que se mueve el aire en el recinto de trabajo; la velocidad del aire no debe ser superior a 0,1 m.p.s. en el puesto de trabajo, medida en la zona de la cabeza y en la zona de los pies del operador.
Es conveniente pues elegir los modelos de pantalla que consuman menos energía y no instalar excesivo número de pantallas en el mismo despacho, reduciendo las fuentes de calor innecesarias y situando estas fuentes y los terminales lo más repartidos que sea posible, para evitar zonas localizadas de mayor temperatura. Además, debe tenerse en cuenta la correcta distribución de los muebles y de las mamparas móviles, que pueden producir un efecto canalizante que da lugar a corrientes de aire.
Aunque en general se recomienda una temperatura que oscile entre 19 y 24 grados centígrados, y una humedad del 40 al 70 por ciento, la Ordenanza General de Seguridad e Higiene indica que los locales donde se pueda producir electricidad estática deben tener una humedad relativa superior al 50%, unos valores medios adecuados podrían ser los siguientes:
• En invierno: 22°C de temperatura interior y 58% de humedad relativa.
• En verano: 23/24°C de temperatura interior y 55% de humedad relativa.
La humedad es especialmente importante, puesto que un porcentaje de humedad demasiado bajo provoca una sequedad de las mucosas conjuntivales y respiratorias. Por otra parte, un porcentaje de humedad demasiado elevado entraña una disminución en la atención, en la vigilancia y destreza de los gestos.
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