



El ruido producido por los equipos instalados en el puesto de trabajo deberá tenerse en cuenta al diseñar el mismo, en especial para que no se perturbe la atención ni la palabra.
Los terminales de pantalla pueden ser considerados suficientemente silenciosos como para no presentar problemas higiénicos debidos al ruido, por sí mismos. Sin embargo, un ambiente con cierto nivel de ruido producido por ventiladores, otras máquinas de escribir, personas, etc. puede distraer la atención del operador obligándole a esforzarse más para desempeñar correctamente su trabajo, lo que incrementa su fatiga.
Más importante que una limitación general del nivel de la presión acústica, es evitar los ruidos inesperados e intermitentes, tales como la resonancia súbita de timbre del teléfono o el ruido súbito de impresoras. Es recomendable que los aparatos o máquinas ruidosas estén separados de los lugares donde se hallan instalados los terminales de pantalla.
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