¿Qué es el Sida?
SIDA es la expresión resumida de la frase Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. El VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es el virus que causa el SIDA. La infección por VIH provoca que el sistema inmunológico se debilite y ello ocasiona que las personas infectadas resulten vulnerables a un conjunto de enfermedades que normalmente no las afectarían. El SIDA puede tardar en desarrollarse desde unos meses hasta más de diez años después de haberse dado la infección por VIH. El SIDA es la enfermedad manifiesta, mientras que el VIH es el virus que la transmite. Una persona infectada por VIH puede tener una apariencia saludable y no estar sana: no es necesario que se vea gravemente enferma; puede no mostrar ningún síntoma y, sin embargo, estar infectada con el VIH.
¿Cómo se transmite el VIH?
Dado que el VIH se encuentra en la sangre y en los fluidos corporales de las personas infectadas, se puede adquirir por: Transmisión sexual: al tener relaciones sexuales desprotegidas (una sola puede bastar), ya sean con penetración vaginal, anal u oral. Transmisión sanguínea: al recibir una transfusión de sangre infectada con el VIH y por usar agujas o jeringas que hayan sido empleadas por personas que tengan el VIH. También puede contagiarse por contacto entre la sangre infectada y una herida abierta en la piel. Transmisión perinatal: se contagia de una madre infectada a su hijo o hija durante la gestación, el parto o el amamantamiento. ¿Cómo no se transmite el VIH?
El VIH no se contagia por tos o estornudos, ni por usar platos o vasos. Tampoco lo transportan los mosquitos. No hay riesgo de infección por sentarse junto a una persona infectada, ni por convivir en la misma casa con ella, ni por un beso en la mejilla. No se contrae por nadar en una alberca o por usar un baño público. La saliva, las lágrimas y la orina no lo transmiten.
¿Qué son las ITS? Con el nombre Infecciones de Transmisión Sexual ahora se agrupa a las antes llamadas enfermedades venéreas y el VIH/SIDA, ya que se adquieren principalmente por medio de las relaciones sexuales. Entre las ITS destacan el VIH/SIDA, la sífilis, la hepatitis B, el herpes genital, la gonorrea, y otras que se tratan más adelante. Una característica muy importante de la mayor parte de estas enfermedades es que no siempre la persona infectada desarrolla síntomas visibles; pero sí puede transmitirlas.
¿Cómo puede evitarse el contagio de ITS?
Tener relaciones sexuales seguras:. -Siempre con una misma persona y que esté sana. -Usar siempre condón. Que no haya expirado la fecha de caducidad. Que sea de látex: los condones que no son de látex permiten el paso de los virus. Que no se rasgue al abrir el empaque por usar tijeras, dientes o uñas; el empaque debe abrirse con las yemas de los dedos. Que se utilice correctamente: cuando el pene está erecto se coloca sobre el glande y se desenrolla hacia la base del pene; no deben quedar burbujas de aire adentro del condón; debe retirarse con cuidado luego de la eyaculación y cuando el pene está aún erecto: se trata de impedir que el condón pueda quedarse dentro de la vagina o que se derrame el semen adentro. Debe de utilizarse un nuevo condón para cada contacto sexual.
Abstinencia. Dado que tener relaciones sexuales desprotegidas con diferentes personas aumenta el riesgo de contraer el VIH, se ha dicho que es aconsejable mantenerlas con una pareja estable monogámica e, incluso, se ha llegado a aconsejar la abstinencia. Sin embargo, como la abstinencia -o la no abstinencia- sólo puede ser el resultado de una decisión personal que depende de las propias ideas y convicciones, se recomienda el uso del condón en las relaciones sexuales como la forma más efectiva de evitar el contagio.
¿Existe actualmente una vacuna o una cura eficiente contra el SIDA? Desafortunadamente no. Ante esta situación es necesaria y urgente una cultura de salud sexual, una educación para proteger la vida. Para ello, resulta de enorme importancia el papel del profesorado como formador de una cultura de la prevención.