Los datos ofrecidos por Machado están formulados de manera particular. En lugar de una persona como amigo, es una sierra, una cadena montañosa la que ocupa ese lugar de la situación típica. Ser amigo de unas montañas es algo que tenemos que aceptar como posible si queremos entender el texto. Es posible, claro está, en un mundo de coordenadas diferentes a las habituales (pero no tan infrecuentes: es amigo de los animales, por ejemplo, con la mayor naturalidad). En el texto aparecen claves de esas coordenadas, en la manera de describir (es decir, de constituir para el receptor) la antigua relación de amistad. Es una cadena montañosa, este amigo, definida por el color, 'gris y blanca' ("tan solo color", observa Ferreres (1970), y compara la descripción con la del Guadarrama en "La mort de Philippe II" de Verlaine). Estos dos adjetivos, 'gris' y 'blanco', se encuentran en contraste con el resto de la pregunta, ya que aparecen en el único verso heptasílabo, frente a los tres endecasílabos, y están destacados acentualmente en el verso. La relación con el Guadarrama es ser la sierra de las tardes del poeta: l lector reconstruye una situación habitual -el carácter habitual está indicado por el plural, 'las tardes'- descrita solo por la presencia del Guadarrama en la tarde. Con ello, el elemento más importante es el Guadarrama, y, en el modelo de la relación que elabora el receptor, el Guadarrama en las tardes madrileñas, por ser el único explícito.
Todavía más particular es la explicación de la relación con el amigo Guadarrama: no es la sierra que el poeta ve en el horizonte, o, por lo menos, en 'la azul lejanía'. La sierra aparece 'pintada'. Nuevamente el lector tiene que poner de su parte elementos que faltan en el prototipo que tiene disponible. Recordemos, de paso, que al averiguar lo que pasa en el texto, el receptor actúa de la misma manera que cuando averigua lo que pasa en el mundo que le rodea (cf. de Beaugrande 1980). Descartando la pintura de brocha gorda, lo que suele estar pintado en el mundo del receptor son cuadros, obras de arte. Y tomar la realidad por una obra de arte es encontrar en la naturaleza el mismo mensaje que en la obra pictórica. Otra clave en esta línea: la sierra está pintada 'en el azul'. Es el azul del cielo, pero también el azul del poema de Mallarmé, del ideal de Baudelaire, el del título del libro de Darío, el del nombre de la revista de Gutiérrez Nájera. Al colocar el Guadarrama pintado en el azul, Machado lo está situando al mismo tiempo en una constelación de valores literarios. Y al hablar de su relación con las montañas distantes en el azul como de una vieja amistad, que consistía en la contemplación, está suprimiendo las fronteras entre el hombre y la naturaleza. El universo es así analogía, correspondencia (como en Baudelaire) del propio hombre. Ocurre en el hombre lo mismo que en el universo; en el texto, encontraremos confirmada esta correspondencia entre ser humano y universo, entre universo y poema, entre experiencia poética y ritmo, que es precisamente característica del modernismo, como señala Octavio Paz. La revolución métrica modernista consuma la "tímida reforma del verso castellano" iniciada por los románticos; y la versificación acentual está ligada a la visión analógica del mundo, explica Paz (1974).
La armonía del mundo está precisamente recogida, como un eco, en las palabras del poeta modernista; el propio Machado pronuncia rítmicamente el principio de la analogía armónica entre universo y poeta en su despedida de Rubén Darío, (CLVIII), en alejandrinos dactílicos:
Si era toda en tu verso la armonía del mundo,
¡dónde fuiste, Darío, la armonía a buscar?
Estas palabras expresan la contradicción característica del modernismo: en términos de Octavio Paz, a la analogía, ritmo universal y tiempo cíclico, se opone la ironía, muerte y negación del tiempo cíclico. En el texto en cuestión, encontramos una forma métrica que incorpora a la tradición de la silva (creada por rechazo de la forma estrófica) el predominio del carácter rítmico iniciado ya por Bécquer y Rosalía de Castro y consumado por Darío. Todo esto es aquí historia: en el poema, es ritmo.