Lo que sigue son unas pequeñas anotaciones sobre defectos que se han deslizado en los, por lo demás excelentes y justamente bien conocidos, artículos de //Eric S. Raymond//∞ . Se las envié a él en primer lugar, pero decidió, y estaba en su pleno derecho, no tenerlas en cuenta. Dado que creo que esto hace que sus artículos difundan unos cuantos conceptos notablemente incorrectos como parásitos de las importantes ideas que en ellos se exponen, me creo obligado a publicarlas aquí; quizá logre al menos de esta forma que ESR incluya los enlaces correspondientes a ellas en su página (escrito entre el 23 y 25 de mayo de 1998).
Eric S. Raymond, un respetado "hacker" (en el sentido
correcto∞ del término), se ha hecho famoso como "predicador del software abierto", desde que escribió su influyente artículo "
La catedral y el bazar∞", que cuenta ya con algunas secuelas (por el momento sólo "
Colonizando la Noosfera∞").
Leí "
La catedral y el bazar∞", poco después de que se publicara, antes de que se hiciera tan famoso como lo es en este momento, y se modificara por razones de mercado al sustituir la expresión "software libre" por "software abierto".
Es un gran artículo, no pretendo negarlo; de hecho, no puedo sino estar fervientemente de acuerdo con la mayor parte de lo que en él se dice, pues contiene por cierto hallazgos importantes sobre la dinámica del desarrollo del software. Hallazgos que son, como creo que
Jonathan Eunice∞ hace notar si bien de forma poco apropiada, casi totalmente (aunque no por completo) independientes de toda consideración sobre si el software es libre o apropiable. I como teorizador sobre el software libre, mis observaciones tratarán sobre la no tan escasa diferencia entre ese "casi totalmente" y aquel "no por completo".
Mi primera observación (poco importante) se refiere a la siguiente sugerencia que aparece al final del artículo de la catedral:
Quizá al final la cultura del software abierto triunfe no porque la colaboración sea moralmente
"buena" y la posesión avara del software "mala" (suponiendo que creas esto último, algo que ni yo ni
Linus hacemos), sino simplemente porque el mundo comercial no puede ganar una carrera de
armamentos frente a comunidades de software abierto capaces de movilizar cantidades de tiempo de
personal cualificado algunos órdenes de magnitud superiores a la hora de resolver un problema.
Si bien estoy de acuerdo con la última parte de la frase, no lo estoy con la primera. ¿Qué mejor argumento
moral que el software libre esté intrínsecamente mejor dotado para producir a largo plazo software fiable y de buena calidad?. Desde luego, no es un argumento
metafísico; pero no hay razón para basar la moral en dogmas de este tipo; al contrario, la ética resulta más adecuada si las consideraciones a manejar provienen de la vida real.
En un correo privado, Eric me explicó que, si bien estaba de acuerdo con mi observación, no modificaría su artículo pues temía confundir a los lectores con nociones sobre si los aspectos éticos eran consideraciones a-priori o a-posteriori, que están fuera del contexto del artículo y requerirían una explicación demasiado larga para resultar inteligibles. Bueno, tal consideración no es al menos ajena a su conclusión, por lo que, si deseaba ajustarse de forma tan precisa al contexto, también hubiera podido eliminar directamente la conclusión. Y, cuando menos, una nota al pie con un enlace a alguna otra página de otro tipo hubiera podido contribuir a poner las cosas en claro para todo el mundo. También hubiera podido buscar una formulación más precisa o neutral, sin mayor explicación. Por miedo a "confundir" a los lectores con una "excesiva" precisión, Eric contribuye a un aumento de la confusión ya existente sobre asuntos éticos de importancia.
En la secuela al artículo de la catedral y el bazar, "
Colonizando la Noosfera∞", otro artículo muy interesante, Eric introduce una confusión más esencial que está en el origen de todas las contradicciones aparentes que el artículo intenta despejar, en concreto, pensar que los programas son de alguna forma apropiables.
Si debiera ubicarme en uno de los modelos de ideologías de hacker descritos por Eric, probablemente me situaría en el tipo integrista anticomercial. Pero creo que su división de los tipos de hacker es parcial, en parte como consecuencia de un intento consciente de provocar mediante el humor, y en parte como resultado de la propagación de malentendidos habituales. En primer lugar "anti comercial" es simplemente un concepto incorrecto: los hackers del tipo de la FSF no están en absoluto en contra de hacer negocio; apoyan ardientemente la idea de que los servicios de software deben ser remunerados, y que debe haber un mercado libre para tales servicios; con lo que no están de acuerdo es con la idea de que el software pueda ser poseído y los malos hábitos asociados a las licencias comerciales.
Finalmente, "integrista" es un término obviamente parcial; yo más bien diría que alguna gente tiene más o menos tendencia a realizar compromisos si se presenta la oportunidad de apropiarse ellos mismos de un software dado, y de promover o dificultar tales compromisos en los otros, dos aspectos por lo demás independientes. El extremismo y el fanatismo no son atributos exclusivos de los puritanos del software libre que rechazan cualquier compromiso, sino que pueden encontrarse entre gente de cualquier opinión: no están unidos a una opinión particular, sino al hecho de que las opiniones se mantengan de forma dogmática o no.
En cuanto al pragmatismo, no es ciertamente un atributo que deba ser otorgado a nadie en virtud de su disposición a aceptar compromisos. Aceptar compromisos degradantes a largo plazo se llama "realpolitik", y ha demostrado ser una estrategia inútil frente a enemigos descaradamente inmorales (vease la historia del facismo o el comunismo), mientras que el rigor se ha manifestado a menudo como una actitud ganadora (por ejemplo, frente a la segregación en Sudáfrica). No estoy sugiriendo en absoluto que no deba realizarse jamás compromiso alguno, sino que deben tenerse en cuenta sus implicaciones a largo plazo como una parte más de los costes generados al aceptarlo, y no debe caerse en la ceguera de considerar tan sólo sus beneficios a corto plazo. El artículo de la catedral, manteniendo la observación anterior, es la mejor demostración de que el modelo de desarrollo de software libre del GNU constituye de hecho la aproximación más pragmática posible (otra confirmación de que GNU es el modelo más adecuado es la constante división observable en los proyectos regidos por licencias del tipo BSD, tales como las variantes de BSD Unix o el proyecto X).
El punto fundamental en que Eric se equivoca consiste en que, por miedo a asustar a unos accionistas poco educados, parece avergonzarse de la idea de que el software no es apropiable y trata desesperadamente de evitarla hasta el punto de no mencionarla como el axioma central de las teorías sobre software libre de la mayor parte de la gente (en aquellos casos en que la tienen, por supuesto).
Esta idea surge de forma natural a partir de las mismas fuentes de liberalismo clásico y antropología que Eric invoca como inspiración de su artículo: la propiedad se justifica sobre recursos físicos escasos como la única forma de controlar de manera fiable uno de tales recursos sin introducir luchas permanentes entre la gente; pero el software, al ser un tipo particular de ideas, no tiene similitud alguna con los recursos: un número arbitrario de personas puede tener una idea sin privar a nadie de tenerla a la vez, y es la prohibición de actuar de acuerdo con una idea dada (con una copia mental particular de la misma) la que introduce los conflictos y la falta de libertad.
Esta justificación de que las ideas, la información, y el software no son apropiables apoya la aparición de un mercado en los servicios comerciales que tratan con ideas, información o software en tanto en cuanto tales servicios implican la utilización de recursos físicos. Tales servicios incluyen la búsqueda (no el hallazgo) de nueva información, la caza de errores, la mejora y puesta al día de la información existente, el soporte técnico, los cursos de formación que ayudan a manipular la información entregada, la entrega de harware físico o de medios de soporte de tal información, la garantía de disponibilidad, relevancia, y/o precisión de la información, asegurar frente a los riesgos relacionados con su uso, etc. No puedo sino incluir una referencia a mi propia página WEB (en francés) sobre software libre, y mi "Manifiesto de la información libre" (que se ha traducido parcialmente al inglés) para aquellos a los que interese una discusión más profunda de tales temas.