Caso Practico
Tiene 1 millón de dólares para invertir durante un año: ¿ Qué es mejor hacer un préstamo en dólares o en liras? Vamos a trabajar en un ejemplo numérico.
Préstamo en dólares: El tipo de interés a un año de los depósitos en dólares 8,125 por ciento. Por lo tanto al final del año consigue 1.000.000 * 1,08125 = 1.081.250.
Préstamo en liras: El tipo de cambiante corriente es 1.163 L/$. Por un millón de dólares puede comprar 1 * 1.163 = 1.163 millones de liras. El tipo de interés de depósito en liras a un año es 11,375 por ciento. Por tanto al final del año, consigue 1.163 * 1,11375 = 1.295 millones de liras. Por supuesto no va a saber cuál va a ser el tipo de cambio en un año. Pero no importa. Puede fijar hoy el precio al que va a vender sus liras. El tipo a plazo de un año es 1.198 L/$. Por tanto, vendiendo a plazo, puede asegurarse de que conseguirá 1.295/1.198 = 1,081 o 1.081.000 dólares al final del año.
Por tanto, las dos inversiones ofrecen casi la misma tasa de rentabilidad. Así tiene que ser, puesto que las dos inversiones son libres de riesgo. Sí el tipo de interés doméstico fuera diferente del tipo extranjero <cubierto>, usted tendría una maquina de hacer dinero.
Cuando hace un préstamo en liras, gana porque consigue un tipo de interés mayor. Pero pierde porque vende las liras a plazo a un precio menor del que tiene que pagar por ellas ahora.
El diferencial en tipos de interés es
(1+r ) / (1+r )
Y la diferencia entre los tipos de cambio a plazo y al contado es
f / s
La teoría de la paridad en tipos de interés dice que el diferencial de tipos de interés debe igualar la diferencia entre los tipos de interés a plazo y al contado.
La Prima A Plazo Y Variaciones En Los Tipos Al Contado
Déjenos pensar en como está relacionada la prima a plazo con las variaciones en los tipos de cambio al contado. Si la gente no tuviera en cuenta el riesgo, el tipo de cambio a plazo dependería solamente de cual espera la gente que sea el tipo al contado. Por ejemplo, si el tipo a plazo de la lira a un año es 1.198 L/$, sólo puede solo puede ser porque los agentes esperan que el tipo al contado a un año sea 1.198 L/$. Si esperan que fuera más alto, nadie desearía vender liras a plazo.
Por lo tanto la teoría de las expectativas del tipo de cambio nos dice que el porcentaje de la diferencia del tipo de interés a plazo y el tipo al contado hoy es igual al cambio esperado en el tipo al contado:
En la derivación de la teoría de las expectativas suponemos que los operadores no se preocupan del riesgo. Sí se preocupan de que el tipo a plazo puede ser mayor o menor que el tipo esperado al contado. Por ejemplo, suponga que ha contratado recibir 100 millones de liras a tres meses. Su alternativa es vender la lira a plazo. En este caso, está fijando hoy el precio al cual venderá la lira. Puesto que evita el riesgo vendiendo liras a plazo puede desear hacerlo incluso si el precio a plazo es un poco más bajo que el precio al contado esperado.
Otras empresas pueden estar en la situación opuesta. Pueden haber contratado pagar libras en tres meses. Pueden esperar hasta el final de los tres meses y comprar liras entonces, pero esto les deja abiertas al riesgo de que el precio de la lira puede subir. Es más seguro para esas empresas jijar el precio hoy comprando liras a plazo. Estas empresas pueden, por tanto, desear comprar a plazo incluso si el precio a plazo de la lira es un poco más alto que el precio contado esperado.
Por tanto algunas empresas encuentran más seguro vender liras a plazo mientras que otras encuentran más seguro comprar liras a plazo. Si predomina el primer grupo es probable que el precio de la lira a plazo sea menor que el precio al contado esperado. Si predomina el segundo grupo es probable que el precio de la lira a plazo sea mayor que el precio al contado esperado.
Cambios En El Tipo De Cambio Y La Tasa De Inflación
Vamos ahora al tercer lado de nuestro cuadrilátero – las relaciones entre los cambios y el tipo de cambio de contado y las tasas de inflación. Suponga que se da cuenta que se puede comprar una onza de plata a 8,50 dólares en Nueva York y venderá en Milán a 11.200 liras. Piensa que puede ser un buen negocio decide comprar plata a 8,50 dólares y enviarla en el primer avión para Milán, donde la vende por 11.200 liras. Entonces cambia sus 11.200 liras por 11.200/1.163 = 9,63 dólares ha hecho un beneficio bruto de 1,13 dólares por onza. Por supuesto tiene que pagar costos de transporte y seguro, pero todavía debería quedar algo para usted.
Las maquinas de dinero no existen, no por mucho tiempo. En cuanto que otros noten la disparidad entre el precio de la plata en Milán y el precio en Nueva York el precio se forzará a la baja en Milán y al alza en Nueva York hasta que las oportunidades de beneficio desaparezcan. El arbitraje asegura que el precio en dólares de la plata sea casi el mismo en los dos países.
Por supuesto la plata es un producto homogéneo fácil de transportar pero hasta cierto punto usted podría esperar que las mismas fuerzas acataran para igualar los precios domésticos y exteriores entre otros bienes esos bienes que pueden ser comprados más baratos en el extranjero se importaran y esto forzara los precios a la baja del producto domestico. De la misma forma, aquellos bienes que se pueden comprar más baratos en Estados Unidos se exportaran y forzaran a la baja el precio del producto exterior. A esto se le llama a menudo la Ley del Precio Único o en un sentido más general la Paridad del Poder de Compra de la misma forma que el precio de los bienes en Pamplona deben ser casi los mismos que loas precios de los bienes en Sevilla, los precios de los bienes en Italia cuando se convierten a dólares deben ser casi los mismos que el precio en Estados Unidos.
El principio de la Ley del Precio Único implica que cualquier diferencia en la tasa de inflación será contrarrestada por un cambio en el tipo de cambio. Por ejemplo, la inflación es el 5 % en Estados Unidos y 1% en Italia de cara a igualar el precio de los bienes en dólares en los dos países, el precio de la lira italiana debe caer en (1,081) / (1,05) –1, o un 3 %. Por tanto la ley del precio único sugiere que de cara a estimar los cambios en los tipos de cambio al contado, necesita estimar las diferencias en la tasa de inflación.
Tipos De Interés Y Tasas De Inflación
¡Ahora por la cuarta pata! De la misma forma que el agua siempre fluye cuesta abajo, los capitales siempre fluyen donde las rentabilidades son mayores. En equilibrio la rentabilidad real esperada del capital es la misma en los distintos países.
Pero las obligaciones no prometen una rentabilidad real fija: prometen un pago fijo de dinero. Por tanto tenemos que pensar en como el tipo de interés del dinero en cada país se relaciona con los tipos de interés reales. Una respuesta a esto la ha proporcionado Irving Fisher quien argumenta que el tipo de interés del dinero reflejará la inflación esperada. En este caso los Estados Unidos e Italia ofrecerán el mismo tipo de interés real esperado y la diferencia en los tipos de interés nominales será igual a la diferencia esperada en las tasas de inflación.
En otras palabras, el equilibrio del mercado de capitales requiere que el tipo de interés real sea el mismo en dos países cualquiera. En Italia un tipo de interés real es un 3 por ciento.
¿ Es la vida asi de sencilla?
Hemos descrito anteriormente cuatro teorías simples que ligan tipos de interés, tipos a plazo, tipos de cambio al contado, y tasas de inflación. Note que las cuatro teorías son mutuamente consistentes. Esto significa que si cualquiera de las tres es correcta la cuarta también debe ser correcta. Y a la inversa, si una es errónea al menos una de las otras debe ser errónea.
Por supuesto ninguna teoría económica va a proporcionar una descripción exacta de la realidad. Necesitamos saber hasta que punto esos puntos de referencia simples predicen el comportamiento real.