Richard Stallman insiste en estos días particularmente en la importancia estratégica que para el software libre tiene la documentación, o más bien el desarrollo de una documentación libre. En efecto, de lo que hoy en día carecemos hasta un punto extremo no es tanto de un ``código de calidad
--el ciclo productivo del software lo produce a un ritmo desenfrenado--, sino de manuales libres que permitan a l@s usuari@s adquirir, compartir y co-producir saberes y formas de pericia, que permitan avanzar concretamente hacia el objetivo del usuario-actor, es decir, de un uso consciente, creativo e innovador generalizado de los instrumentos informáticos.
La inteligencia social experimentada en estos últimos años por los diferentes sujetos sociales que pueblan el ciberespacio debe ahora encontrar, de un cierto modo, los medios para superar los límites de un cuadro micro-comunitario --producto de la guetización por afinidad--, para circular y difundirse, para investir niveles ``de masa, para conquistar aperturas hacia el conjunto de l@s usuari@s actualmente prisioner@s del consumo de productos propietarios9 no tanto por ``conveniencia
como porque el dominio de la ``técnica constituye en la actualidad un muro que les resulta infranqueable.
Esto significa, en concreto, que las prácticas de cooperación productiva, que han superado la prueba sobre el terreno restringido del software, pueden y deben extenderse a otros sectores cognitivos, pero sobre todo a otros sujetos sociales. Más allá de la consigna, la cuestión reside en inventar ahora instancias materiales y sociales que permitan una circulación efectiva de los saberes técnicos, de los usos particulares y de las innovaciones prácticas. Crear instancias de acceso público a la pericia, o más bien a formas de pericia, que se inscriban en un pleno uso de las potencialidades del software libre y de Internet, para proporcionar a cualquier usuario la posibilidad de acceder al ``código fuente
de las tecno-ciencias de la comunicación.
Un proyecto que consiste, en primer lugar, en potenciar los recursos existentes. Esencialmente, la experiencia acumulada por los servidores alternativos, por los sitios especializados y por los grupos de usuari@s, por el circuito de las listas de correo y de los grupos de noticias, pero también por la trayectoria personal de numeros@s internautas y usuari@s de software libre, que constituyen una verdadera minera de riqueza cognitiva. En segundo lugar, la posibilidad proporcionada hoy por la articulaciøn entre las bases de datos y la web (en particular, gracias a lenguajes de script como Perl o PHP) para construir sistemas abiertos, flexibles, comunicantes y descentralizados de circulación e intercambio de datos.
Resulta por consiguiente concebible, a cortísimo plazo, un dispositivo de medios y voluntades que permitirían una circulación productiva de los saberes tecno-científicos --bajo la forma de tutoriales, manuales, ficheros de configuración o lenguajes-- fuera de los circuitos académicos de aprendizaje y/o de las trayectorias individualizadas de iniciación, como contribución (si bien mínima) a la constitución real de esta inteligencia colectiva cuya ebriedad Internet y el software nos permiten saborear.
Traducción castellana: sindominio.net∞