Tres de marzo, una lucha inacabada - La Coordinadora Obrera de Vitoria. Orígenes y trama del 3 de marzo
Monografía creado por José Arturo Val del Olmo. Extraido de: http://www.rebelion.org/seccion.php?id=24
18 de Enero de 2006
Historia, Pensamiento y política
2 - La Coordinadora Obrera de Vitoria. Orígenes y trama del 3 de marzo
La COV, compuesta por los trabajadores más conscientes de cada centro de tra-bajo e impulsada, entre otros, por la UGT, se había constituido a partir de la pro-puesta realizada en octubre de 1974 por los Comités Obreros de Alava. Se confi-guró como un instrumento de coordinación unitaria de todas las fábricas y de todos los organismos de clase: Comités Obreros, Comisiones Obreras y otros grupos autó-nomos de empresa.
Fue esta coordinadora la que organizó, en octubre de 1975, varias asambleas clandestinas para concretar y defender una plataforma reivindicativa unitaria, y tam-bién para hacer coincidir la negociación de todos los convenios colectivos. Aumen-to salarial lineal e igual para todos, cien por cien del salario en enfermedad o acci-dente, jubilación a los 60 años con el jornal real y reducción de la jornada laboral, eran las reivindicaciones más importantes, junto con la elección directa de repre-sentantes y su reconocimiento. La linealidad del aumento salarial, igual para todos, tenía un carácter explosivo. Homogeneizaba y potenciaba la solidaridad, rompiendo toda la política empresarial basada en la diversificación artificial de las categorías y la individualización de condiciones de trabajo con el objetivo de dividir las fuerzas.
Formaban parte de la COV de forma estable, entre otras, Mevosa, Aranzábal, Cablenor, Forjas Alavesas, Areitio, Arregui, Esmaltaciones San Ignacio, BH, Puli-mentos Amurrio y Agrator-Echezarreta.(1). Además de nuestro sindicato estaban presentes OCA y los sectores de CC.OO. vinculados a LC, LCR y MCE. No formaba parte el sector de CC.OO. vinculado al PCE, que tenía presencia en Mevosa, Aran-zábal y Engranajes y Bombas UGO, dada su táctica de intervención en el Sindicato Vertical.
Las reuniones se hacían en las afueras y una de las últimas, a finales de 1975, en la parte posterior del actual cementerio El Salvador, como siempre sorprendente en su génesis al aparecer, de forma repentina y simultánea, grupos de dos o tres personas desde las direcciones más inverosímiles. Los rostros serios, la ropa y algo indefinido en la figura ya nos delataba antes de llegar. Allí la mayoría no nos cono-cíamos pero entre el miedo, la responsabilidad y el frío que hacía componíamos una estampa digna de una buena instantánea.
El 14 de noviembre el primer Consejo de Ministros presidido por Juan Carlos aprobaba el Decreto de Congelación Salarial. El 20 moría Franco y seis días después se firmaba el decreto de indulto para algunos presos políticos. Al día siguiente más de 7.000 personas acudieron a las puertas de Carabanchel. Poco a poco fueron saliendo presos, pero no todos, lo que hizo que la demanda de amnistía total, polí-tica y laboral, fuera asumida por el movimiento obrero como parte de su lucha. La marcha, el siete de diciembre, de varios miles de personas ante Carabanchel fue duramente reprimida.
En diciembre, tan sólo en Madrid, más de 150.000 trabajadores de casi todos los sectores: metal, construcción, banca, seguros, telefónica, química o textil, habían participado en algún tipo de movilización.(2) Los primeros días de enero aumen-taron las empresas en huelga y paró Renfe y el Metro, que pronto serían militariza-das. Las cuencas mineras asturianas estaban paralizadas. En todo el país había una rebelión en contra del decreto de congelación salarial.
El viernes, 9 de enero de 1976, aprovechando el cambio de turnos, se realizó una asamblea en Forjas Alavesas. Se acordó pedir la dimisión de enlaces y jurados, elegir una CC.RR. y parar para que se retirase el cuarto turno y se negociasen las demás peticiones. Al día siguiente el 60% de una plantilla de 2.000 trabajadores ini-ciaban la huelga en Mevosa por peticiones similares, obligando a dimitir a la repre-sentación oficial y eligiendo directamente nuevos representantes.. Poco a poco irían incorporándose nuevas factorías hasta constituir un núcleo duro integrado por algo más de seis mil trabajadores. El método de lucha se basó en la asamblea de fábri-ca, como centro máximo de decisión, en la elección directa de Comisiones Repre-sentativas (CC.RR.), como único interlocutor ante la dirección, en la huelga y en la solidaridad obrera.
En aquellos momentos yo trabajaba en Talleres Velasco, empresa del sector metalúrgico que contaba con otros dos centros de trabajo: Gama y Seteko. Cuando se inició la huelga de Forjas, la primera, toda nuestra atención estaba puesta en su proceso de lucha, dispuestos a confluir con ellos tal y como se había acordado en la COV. Había pasado escasamente una semana cuando realizamos una asamblea de los tres talleres, elegimos una CC.RR. y comunicamos a la dirección nuestras peticiones, en un proceso similar al de las demás empresas que irían sumándose al conflicto: Gabilondo, Aranzábal, Olazabal y Huarte, Cablenor, Apellaniz, Industrias Galycas, Areitio y Orbegozo de Salvatierra. También Engranajes y Bombas Ugo en solidaridad con dos jurados despedidos. Así se inició una de las páginas más importantes del movimiento obrero.
1.- Informe Federaciones. UGT 1975. 2.- Madrid en Huelga. Enero 1976.
Fue esta coordinadora la que organizó, en octubre de 1975, varias asambleas clandestinas para concretar y defender una plataforma reivindicativa unitaria, y tam-bién para hacer coincidir la negociación de todos los convenios colectivos. Aumen-to salarial lineal e igual para todos, cien por cien del salario en enfermedad o acci-dente, jubilación a los 60 años con el jornal real y reducción de la jornada laboral, eran las reivindicaciones más importantes, junto con la elección directa de repre-sentantes y su reconocimiento. La linealidad del aumento salarial, igual para todos, tenía un carácter explosivo. Homogeneizaba y potenciaba la solidaridad, rompiendo toda la política empresarial basada en la diversificación artificial de las categorías y la individualización de condiciones de trabajo con el objetivo de dividir las fuerzas.
Formaban parte de la COV de forma estable, entre otras, Mevosa, Aranzábal, Cablenor, Forjas Alavesas, Areitio, Arregui, Esmaltaciones San Ignacio, BH, Puli-mentos Amurrio y Agrator-Echezarreta.(1). Además de nuestro sindicato estaban presentes OCA y los sectores de CC.OO. vinculados a LC, LCR y MCE. No formaba parte el sector de CC.OO. vinculado al PCE, que tenía presencia en Mevosa, Aran-zábal y Engranajes y Bombas UGO, dada su táctica de intervención en el Sindicato Vertical.
Las reuniones se hacían en las afueras y una de las últimas, a finales de 1975, en la parte posterior del actual cementerio El Salvador, como siempre sorprendente en su génesis al aparecer, de forma repentina y simultánea, grupos de dos o tres personas desde las direcciones más inverosímiles. Los rostros serios, la ropa y algo indefinido en la figura ya nos delataba antes de llegar. Allí la mayoría no nos cono-cíamos pero entre el miedo, la responsabilidad y el frío que hacía componíamos una estampa digna de una buena instantánea.
El 14 de noviembre el primer Consejo de Ministros presidido por Juan Carlos aprobaba el Decreto de Congelación Salarial. El 20 moría Franco y seis días después se firmaba el decreto de indulto para algunos presos políticos. Al día siguiente más de 7.000 personas acudieron a las puertas de Carabanchel. Poco a poco fueron saliendo presos, pero no todos, lo que hizo que la demanda de amnistía total, polí-tica y laboral, fuera asumida por el movimiento obrero como parte de su lucha. La marcha, el siete de diciembre, de varios miles de personas ante Carabanchel fue duramente reprimida.
En diciembre, tan sólo en Madrid, más de 150.000 trabajadores de casi todos los sectores: metal, construcción, banca, seguros, telefónica, química o textil, habían participado en algún tipo de movilización.(2) Los primeros días de enero aumen-taron las empresas en huelga y paró Renfe y el Metro, que pronto serían militariza-das. Las cuencas mineras asturianas estaban paralizadas. En todo el país había una rebelión en contra del decreto de congelación salarial.
El viernes, 9 de enero de 1976, aprovechando el cambio de turnos, se realizó una asamblea en Forjas Alavesas. Se acordó pedir la dimisión de enlaces y jurados, elegir una CC.RR. y parar para que se retirase el cuarto turno y se negociasen las demás peticiones. Al día siguiente el 60% de una plantilla de 2.000 trabajadores ini-ciaban la huelga en Mevosa por peticiones similares, obligando a dimitir a la repre-sentación oficial y eligiendo directamente nuevos representantes.. Poco a poco irían incorporándose nuevas factorías hasta constituir un núcleo duro integrado por algo más de seis mil trabajadores. El método de lucha se basó en la asamblea de fábri-ca, como centro máximo de decisión, en la elección directa de Comisiones Repre-sentativas (CC.RR.), como único interlocutor ante la dirección, en la huelga y en la solidaridad obrera.
En aquellos momentos yo trabajaba en Talleres Velasco, empresa del sector metalúrgico que contaba con otros dos centros de trabajo: Gama y Seteko. Cuando se inició la huelga de Forjas, la primera, toda nuestra atención estaba puesta en su proceso de lucha, dispuestos a confluir con ellos tal y como se había acordado en la COV. Había pasado escasamente una semana cuando realizamos una asamblea de los tres talleres, elegimos una CC.RR. y comunicamos a la dirección nuestras peticiones, en un proceso similar al de las demás empresas que irían sumándose al conflicto: Gabilondo, Aranzábal, Olazabal y Huarte, Cablenor, Apellaniz, Industrias Galycas, Areitio y Orbegozo de Salvatierra. También Engranajes y Bombas Ugo en solidaridad con dos jurados despedidos. Así se inició una de las páginas más importantes del movimiento obrero.
1.- Informe Federaciones. UGT 1975. 2.- Madrid en Huelga. Enero 1976.
Valora este capítulo:
Autor y licencia de 'Tres de marzo, una lucha inacabada - La Coordinadora Obrera de Vitoria. Orígenes y trama del 3 de marzo'
|
Opiniona sobre 'Tres de marzo, una lucha inacabada - La Coordinadora Obrera de Vitoria. Orígenes y trama del 3 de marzo' (9)
Tu nombre debe tener tres caracteres como mínimo.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
Es necesario que te des de alta con una cuenta de correo válida.
El contenido del título de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Es obligatorio que selecciones una valoración del recurso.
El contenido del comentario de tu opinión debe tener tres caracteres como mínimo.
Opina sobre este monografía |
Wikis relacionados con 'Tres de marzo, una lucha inacabada - La Coordinadora Obrera de Vitoria. Orígenes y trama del 3 de marzo'
La función de la música popular en tres películas mexicanas: Frida, Danzón y Doña Herlinda y su hijo
El interés de este trabajo es analizar la función de la música popular en las...
Más »
La tipología del ejemplo lexicográfico posee ya una abundante bibliografía. Los detractores y defensores de...
Más »
Comenzamos con una serie de reflexiones teóricas que darán fundamento al análisis de la presente...
Más »
Pedro Pablo Paredes, con su obra Leyendas del Quijote, salida de los Talleres Gráficos de...
Más »
A menudo, la rapidez con la que se producen los acontecimientos en el mundo moderno...
Más »


