A día de hoy, mucha gente ha oído hablar de Linux y sabe que es una alternativa a Windows, gratuita y libre de virus. A bastantes les suena también la expresión “software libre”, pero todavía no saben muy bien de qué se trata. Sin embargo, el software libre es tan antiguo como las propias computadoras, y sus raíces son todavía más profundas, pues se hunden en una tradición secular entre los hombres de ciencia: la de compartir los logros de cada uno con el resto de sus colegas.
A lo largo de la historia, la ciencia se ha desarrollado como búsqueda del conocimiento y de mejora de nuestras condiciones de vida. Desde la antigua Grecia, los científicos han considerado que el conocimiento era patrimonio de la humanidad. Podían ganar dinero de sus descubrimientos, pero no era ésa su principal motivación, sino satisfacer su curiosidad, contribuir a la sociedad y lograr el reconocimiento de sus semejantes. Para ello se apresuraban a publicar sus teorías y experimentos, poniéndolas a disposición de sus colegas, que las podían emplear para profundizar en el tema y hacer nuevos descubrimientos.
La filosofía
hacker [
1∞] no es sino una actualización de la de los científicos de épocas anteriores. Básicamente consiste en creer que toda la información útil, que sirva para ayudar a comprender cómo funciona el mundo, debe ser libre y accesible para todos, y que se debe usar el conocimiento ya disponible para crear más conocimiento.