5 - Notas

Monografía creado por Clara del Brío Carretero. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero24/jhierro.html
21 de Septiembre de 2006

(1) Todas las citas de Cuaderno de Nueva York se hacen por la undécima edición, de noviembre de 2000, de Hiperión. Los números entre paréntesis remiten a la página en que se encuentra el texto. Las citas en cursiva que se reproducen en este trabajo respetan la cursiva original del autor.

(2) Ángel Luis Prieto de Paula: “José Hierro y la poesía de su tiempo histórico.”, Espacio Hierro (I), Santander, 2001, p. 24. Este autor, por lo demás, encuadra con bastante ecuanimidad los diferentes poemarios de José Hierro, desde Tierra sin nosotros hasta el que nos ocupa en este trabajo. No estamos de acuerdo, no obstante, en su apreciación final sobre la falta de superación de poemarios como Libro de las alucinaciones.

(3) Julia Uceda: “Cuaderno de Nueva York en la poesía de José Hierro”, Salina, 12, 1998, pp. 125-128.

(4) Isabel Paraíso de Leal: “Ritmo, exaltación y belleza: la poesía de José Hierro”. Espacio Hierro (I), Santander, 2001, pp. 231-252.

(5) Joaquín Benito de Lucas: “En torno a la poesía de José Hierro”, Buxía (arte y pensamiento), nº 2, 2002, p. 75.

(6) Así lo ve Eduardo Moga: “Cuaderno de nueva York: continuidad y tiempo”, Espacio Hierro (II), Santander, 2001, pp. 127-139.

(7) Luce López-Baralt: Entre libélulas y ríos de estrellas: José Hierro y el lenguaje de lo imposible, Madrid, Cátedra, 2002.

(8) Lamentaciones de Jeremías, I,12. El texto de esta lamentación es uno de los que se usan en la liturgia del Sábado Santo en la Iglesia Católica y que, entre otros, figura en el Oficio de Semana Santa de Tomás Luis de Victoria (1548-1611).

(9) En el ensayo que lleva por título “Hölderlin”, Hierro equipara la poesía a la filosofía: “la poesía es también filosofía, historia; pero así como estas se valen exclusivamente del concepto, de la aristada verdad lógica, la poesía que no desdeña estas formas de expresión, se vale del canto, de la adivinación, del entusiasmo, de una serie de remotos y misteriosos dones humanos, de luces interiores.” Guardados en la sombra, Madrid, Cátedra, 2002, ed. de Luce López-Baralt, p. 36.

(10) Afirmaciones como la que acabamos de consignar han hecho que la crítica, casi con unanimidad, hable del autobiografismo de la obra de Hierro. Por nuestra parte, creemos que ese juicio puede tener otros alcances más relacionados con su pensamiento o concepción de la vida que con la sucesión de sus episodios vitales. Nos parece superficial buscar la biografía del autor en sus textos.

(11) Nos estamos refiriendo en este momento a la fenomenología en la versión merleaupontyana de la misma. No es necesario, pensamos, que el poeta conociera directamente los escritos de Maurice Merleau-Ponty, cuya obra, aunque conocida, no fue especialmente difundida en España. Merleau-Ponty, muerto prematuramente en 1961, dejó una importante obra, pero inconclusa. Él siempre se consideró discípulo de Husserl, aunque llevó su quehacer filosófico por pasos distintos de los de su maestro; por otra parte, durante bastante tiempo mantuvo estrechas relaciones intelectuales con J.P. Sartre, de quien acabó distanciándose por discrepancias ideológicas y filosóficas. Es en la fenomenología merleaupontyana donde más claramente se concede lugar ontológico a la palabra o “logos” del mundo estético. Esta idea se encuentra en germen en su obra inacabada Lo visible y lo invisible. Una amplia exposición del método fenomenológico merleaupontyano, que nos ha servido de gran ayuda para comprender mejor el ideario de Hierro en Cuaderno de Nueva York se encuentra en Asterio Miguel del Brío Mateos: Lenguaje y pensamiento en la fenomenología de Merleau-Ponty, Madrid, 1982.

(12) Cuando se habla de la fenomenología de Husserl hay que tener en cuenta que el filósofo alemán dio un giro a su pensamiento a partir de La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología transcendental, precisamente porque el sujeto transcendental que propugnaba conducía su ontología a una especie de callejón sin salida: a partir de La crisis..., el mundo ya no es un mundo que está fuera y separado del sujeto y, consecuentemente, en incomunicación con él, sino mundo vivido, “Lebenswelt”. Ahí estriba la importancia de la llamada “epojé” o reducción fenomenológica, en conciliar sujeto y objeto. En esta noción de mundo vivido se encuentra una de las deudas de la poesía de Hierro con esta corriente filosófica.

(13) Estamos de acuerdo con Joaquín Benito de Lucas en que en este soneto la clarividencia se superpone al pesimismo. Ver: Joaquín Benito de Lucas: “El principio y el final de Cuaderno de Nueva York”, Buxía (arte y pensamiento), nº 2, pp. 91-93.

(14) Los términos “ambiguo” y “ambigüedad” en la fenomenologia merleaupontyana no significan ‘de contenido vago o impreciso’, sino ‘de dos caras, polos o momentos irreductibles pero inseparables’.

(15) El término “sujeto” es polisémico, con acepciones filosóficas, psicológicas, lógicas, gramaticales, etc. Aquí lo tomamos en su sentido filosófico, como “entidad cognoscente”.

(16) Nos parece insuficiente la noción de “sujeto poético” que estudia Antonio Ortega en su trabajo: “La naturaleza del sujeto poético en José Hierro”, Espacio Hierro (I), Santander, 2001, pp. 167-178. Por una parte afirma, sin más, “José Hierro es, pues, el sujeto lírico de una escritura que hace de esta presencia una clave fundamental” y, por otra, trata de poner de relieve que en el sujeto hierriano en verdad lo que hay no es un “yo”, sino un “nosotros”, porque a Ortega lo que le interesa es justificar la interpretación existencialista y social de la poesía de Hierro. Reiteramos que, al menos para el caso de Cuaderno de Nueva York, hay que superar estas interpretaciones.

(17) Del Brío Mateos, A. M. dice en la obra citada, p.157: “Consideramos la fenomenología de Merleau-Ponty como un complejo proceso de significación y explicitación de sentido.”

(18) Este tipo de referencias y menciones se han interpretado generalmente como elementos culturalistas cuya función es anular la temporalidad que cerca al hombre. No estamos de acuerdo. Se trata, creemos, de la convicción de que los hombres y cada hombre debe tomar conciencia de ser continuación y, en cierto modo, resultado de otros hombres que lo han precedido. Y esta visión del tiempo y de la historia guarda estrecha relación con la teoría de la historia de un pensador como Ortega y Gasset. No es anular la temporalidad, sino ser plenamente consciente de ella. El hombre, ser temporal, aspira a la eternidad; y en Cuaderno de Nueva York esa aspiración se plasma en la afirmación de la superioridad del mundo depositado en el “lógos” estético, no como huida o retracción sino como ámbito en que poder superar la ambigüedad inherente al mundo perceptivo.

(19) El texto latino dice, literalmente: O vos omnes, qui transitis per viam, attendite, et videte... y sigue con el enunciado que da título a este trabajo: Si est dolo sicut dolor meus.

(20) Ambas -“significado disponible” y “deformación coherente”- son expresiones específicas de la fenomenología merleaupontyana.

(21) “Yo puedo” es la denominación merleaupontyana para el sujeto ejerciente situado en el mundo; denominación con la que M.Merleau-Ponty distingue a su sujeto del yo transcendental husserliano o el yo pienso cartesiano.

(22) En este texto late otra idea vinculada al pensamiento fenomenológico: la de que la comprensión del mundo no puede agotarse en la explicación de las ciencias positivas, sino que empieza a partir de ahí. La segunda secuencia afirma la insuficiencia del conocimiento positivo (“¡Quién sabe cuál será la causa / de esta agonía a la que yo asistí / en las arenas de Long Island!”) y la tercera se abre con la afirmación rotunda del sujeto sobre su saber: “Yo sí lo sé. Yo he descifrado / el, para los demás, indescifrable código”. (34-35)

(23) Desde los primeros estudios sobre la poesía de José Hierro se ha querido ver en ella su autobiografía, y no faltan los estudios en los que el crítico de turno incluye alguna anécdota o sucedido personal con el autor para “ilustrar mejor” el análisis que en ese momento lleve a cabo. No nos parece la actitud más adecuada para la crítica literaria, porque una obra, aunque obedezca a un impulso expresivo surgido de un acontecimiento, solo adquirirá auténtico valor cuando su sentido no dependa de ese acontecimiento.

(24) Jesús Mª Barrajón, buen conocedor de la obra de Hierro, a la que ha dedicado su tesis doctoral, abunda en esta idea del confesionalismo y el autobiografismo en su trabajo “El poema como autobiografía y confesión en la obra de José Hierro”, Espacio Hierro (I), Santander, 2001, pp. 143-164. Dice este autor: “Sin embargo, y sin duda por un rasgo generacional al que Hierro no se sustrae, el pudor en la comunicación de lo íntimo trae consigo una serie de formas que se interponen y obstaculizan la expresión directa del yo.” Esto le da pie para interpretar como “mecanismos de ocultación del yo poético” la presencia de los personajes del pasado, reales o ficticios. Sigue diciendo Barrajón: “Este mecanismo de ocultación poética se acrecienta en los siguientes libros, hasta el último, Cuaderno de Nueva York, en el que, como en Agenda, se observa una mayor complicación de este procedimiento.” Sostenemos, según ya hemos apuntado más arriba, que todas esas presencias no se deben a afán de ocultación, sino muy al contrario, afán por presentar a otros sujetos humanos que también se han enfrentado con el problema del ser, con el problema de dar sentido a sí mismos y al mundo.

1 opinión

Veritas vos liberabit.

No escribo tanto para valorar el curso como para preguntar si clara del brío carretero fue profesora de lengua española en un instituto de secundaria de mahón, menorca. La verdad es que como filóloga y autora de este trabajo nada que decir, pero si es la misma como profesora de lengua española nefasta. Yo la sufrí en mahón y, aun reconociendo que yo no era un buen estudiante en ese momento, sus clases consistian en leer los temas y nada más. Nos hizo odiosa la asignatura. Más tarde tuve mejores profesores y superé el curso. Luego me licencié en filosofía y estudié otras carreras en españa e italia que ahora no vienen al caso. He escrito esto con el ánimo sereno y sin ningún rencor pero siendo fiel a la verdad. Sigo preguntándome si esta clara del brío será la misma. Supongo que sí. No creo que haya muchas clara del brío que se dediquen a estos menesteres. En cualquier caso escrito está. Muchas gracias.

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