La Cibernética se conformó principalmente en torno a los modelos de redes neuronales y al modelo de control mediante bucle de realimentación. del comportamiento adaptativo de los organismos. Sin embargo, muchos de los problemas que hoy competen a la Vida Artificial, como el problema de la autorreproduccion de los seres vivos, o la autoorganización, fueron ya planteados desde la Cibernética. La razón más importante fue la convergencia de esta corriente con la Teoría General de Sistemas, que se debe a Ludwig von Bertalanffy, biólogo de profesión, y que fue comenzada a formular ya a finales de los años 30 (BER75/86). Su pretensión era estudiar las características generales de los sistemas, dando especial importancia a aquellos aspectos de la realidad que no eran entonces accesibles a un tratamiento científico convencional
El tema que fundamentalmente le preocupaba era el de la organización de los sistemas vivos, ya que mientras la ciencia tradicional propugnaba el reduccionismo corno paradigma conceptual, en la explicación de la cosa viviente el hecho que ha de tomarse como fundamental es el de la globalidad, no siendo el total explicable como una simple suma de las partes. Podemos apreciar, a la vista del panorama interdisciplinar de principios de siglo, que esta noción de Sistema es un intento de formalizar conceptos difusos, como ser vivo, lengua o sociedad, para construir objetos de estudio científicos que justifiquen una determinada disciplina. La Sociología, la Biología la Psicología y la Lingüística se han realimentado constantemente a lo largo de su historia. Todas estas disciplinas han encontrado un lugar común en la Teoría General de Sistemas propuesta por Bertalanffy.
La noción de sistema de Bertalanffy estaba íntimamente ligada a la idea de "relación", a lo estructural. Era necesario encontrar una formalicen matemática más orientada a lo cualitativo, a lo relacional, que a lo cuantitativo. Su objetivo era elaborar una teoría de sistemas abiertos, que intercambian materiales con el medio ambiente, como sucede con cualquier organismo vivo. Un sistema sería un conjunto de elementos interrelacionados entre ellos y con el medio, un modelo de índole general. Se trataría además de encontrar leyes generales reguladoras de los sistemas, capaces de dar cuenta de fenómenos que aun siendo materia de estudio en disciplinas diferentes son formalmente idénticos. La lectura del "Curso de Lingüística General" de Ferdinand de Saussure () resultará seguramente sorprendente por su actualidad a cualquier persona introducida en la investigaci6n en Sistemas Complejos. Las dicotomías saussurianas: lengua-habla, sustancia-forma, diacronía-sincronía, relaciones sintagmáticas-paradigmáticas no hacen más que plasmar las maneras en que un sistema puede ser analizado desde el punto de vista estructural. Por otra parte, los planteamientos de la Gestalt, escuela psicología en la que se apoya oficialmente la Cibernética (WIE48/) son absolutamente sistémicos. Desde su formulación del principio del isomorfismo, que de alguna forma justifica la elaboración de modelos generales de los sistemas aplicables a fenómenos de distinta naturaleza, a la concepción de la conducta como proceso dinámico de interacción con el medio.
Bertalanffy distingue varios procedimientos típicos para la descripción sistémica. Uno de los enfoques más generales podría llamarse axiomático, "ya que su principal interés radica en la definición rigurosa del sistema y la deducción de sus implicaciones mediante métodos matemáticos y lógicos modernos" pp.147(BER75/86). Por otra parte, está la teoría dinámica de sistemas, que se ocupa de las transformaciones de los sistemas en el tiempo o en una escala asimilable al mismo. La primera distinción que se hace en los modos de formalizar un sistema es entre descripciones externas y descripciones internas. (BER75/86) (CAS79).
En la descripción externa de un sistema (CAS79), el comportamiento global se describe como una "caja negra", representándose las relaciones con el entorno y con otros sistemas mediante diagramas de flujo. El sistema se describe mediante funciones de transferencia que relacionan una serie de variables de entrada con otras de salida, como en el caso de los sistemas de ecuaciones lineales y los programas de ordenador. Según Casti las descripciones externas de los sistemas mantienen una gran analogía con la psicología conductista. Si asimilamos el organismo estudiado a un sistema, el esquema de descripción sería el de una caja negra en la que únicamente interesa estudiar la relación de las entradas con las salidas. Nótese que este proceder sólo puede proporcionar un modelo descriptivo de la conducta, y no una explicación de por qué se produce. La metodología conductista requiere entonces de la estadística para elaborar sus resultados (por ejemplo, la regresión múltiple permite encontrar un sistema lineal que aproxima una relación entrada-salida), y más concretamente de los modelos de aprendizaje estadístico. Recordemos que la estadística era una de las tres grandes líneas de desarrollo de las matemáticas de principios de siglo.
Las descripciones internas de los sistemas, casi siempre referidas a sistemas dinámicos, se realizan clásicamente mediante ecuaciones diferenciales, pero esta no es la única forma de especificación. Un ejemplo de descripción dinámica interna de tipo algebraico (CAS79) lo constituyen los autómatas, entendidos como sistemas capaces de transformar un conjunto de entradas en un conjunto de salidas mediante la especificación de un conjunto finito de estados y de una función que permite la transición de un estado a otro al detectar una entrada. Recordemos que los autómatas son modelos de computación simbólica inspirados en la dinámica neuronal asimilables a sistemas dinámicos en los que el espacio de estados es finito. La lógica de predicados de primer orden y las gramáticas, modelos abstractos de la mente procesadora de símbolos, son otro tipo de formalismos para la descripción interna.
Queda aún otro tipo tradicional de descripciones (CAS79): a través de funciones de potencial o de entropía, cuando sólo interesa caracterizar cómo se mueve un sistema dinámico hacia un estado de equilibrio. Las funciones de potencial se utilizan cuando se quiere caracterizar el movimiento del sistema hacia un objetivo de acuerdo con las entradas que recibe, identificando el avance hacia la meta con la optimización (minimización) de la función de potencial. La descripción en términos de entropía (medida del grado de desorden de un sistema) sería un caso particular del anterior en el que la función a optimizar tiene que ver con una función de entropía. Este es el mecanismo básico de los modelos de control Cibernéticos, y es también el mecanismo que permite, según la Gestalt, percibir un objeto sobre un fondo, adaptándose el sensor para mantener constante (y máxima) la diferencia de potencial estimulativo.