La investigación en Sistemas Complejos en general, y en Vida Artificial en particular, suele parecer a la gente de una novedad exultante. Hace diez años, temas como Teoría de Sistemas, Simulación de Sistemas Biológicos, Cibernética o Redes Neuraneles eran abordados por minorías. No en vano fueron líneas de investigación oficialmente cerradas ya desde los años 60. La excepción en los primeros 80 fueron los problemas de caracterización del comportamiento caótico en sistemas de ecuaciones no lineales, estudios que interesaron sobremanera a las Ciencias Física y Matemáticas. Aún y todo sistémicos, los caólogosa no compartían la visión de los cualitivistas.
Una de las desventajas que tuvimos la gente egresada del área de la informática en torno a la investigación interdisciplinar, casi exclusiva del área sistémica, fue la anomia. Por razones de pura descontextuación histórica de la enseñanza, no tuvimos la referencia de la Cibernética como teoría del control y las comunicaciones en animales y en máquinas. La idea de la Inteligencia Artificial exhibida en las novelas de Stanilav Lem, más allá de la Cibernética clásica, creaba en los estudiantes de los 80 un delima intelectual frente al cánon imperante de la búsqueda heurística en un espacio abstracto de estados. Estos problemas, la descontextuación histórica y el que los estudios sistémicos estuvieron apartados del paradigma oficial de la informática, hicieron de la Cibernética de Wiener y de la propuesta para una Teoría General de Sistemas de von Bertalanfy, tierra de nadie. Por eso, quienes investigábamos en Sistemas en los años 80 tuvimos como primer trabajo averiguar el nombre de la línea de investigación que seguíamos. Casi indefectiblemente estas personas nos ubicamos hoy día bajo el denominador común de la investigación en Sistemas Complejos.
Es Muy difícil, por lo tanto, ofrecer una panorámica de la Vida Artificial, ya que requiere tener en cuenta los conociminetos específicos del público al que se intenta llegar. Cuando el público es eminentemente infomático, ni siquiera puede presuponerse una buena cimentación histórica de la propia disciplina. Es por ello que esta introducción a la Vida Artificial está enfocada desde la historia de la Informática. Se pretende así mostrar de forma esquemática que la Inteligencia Artificial es a la Psicología lo mismo que la Vida Artificial a la Biología y, por otra parte, mostrar que al igual que la Inteligencia Artificial se realimentó con la Informática Teórica dando lugar modelos de cómputo que son en realidad modelos de la mente procesadora de símbolos, la Vida Artificial también está añadiendo y tomando corpus teórico de la Informática, intentando asimilar los procesos vivientes a modelos computaciobnales. Los Autómatas Celulares de von Neumman que son su modelo de cómputo clásico, aunque apartado del paradigma oficial de la Teoría de Lenguajes Formales, son, como veremos, el punto para la construcción de la Vida Artificial.
Para ello en el apartado 2 se presenta el marco interdisciplinar y los hitos históricos en la Informática que llevaron al establecimiento de la Inteligencia Artificial a partir de los años 60, en constraste con la corriente Cibernética. En el apartado 3 se habla del enfoque sistémico y se enumeran las realizaciones y propuestas de los años 70 y 80 en el marco de la Invetigación en Sistemas, Conexionismo y Caos en sistemas Dinámicos. Desde esta panorámica, en la sección 4 se define la Vida Artificial, se describen sus áreas de trabajo y realizaciones y se hace particular énfasis en los problemas que se plantean a la VA desde la Informática Teórica hoy día.