Si recibe gente a cenar coloque una bandeja con flores y frutas en el centro de la mesa. De esta manera podrá distraer su atención de otras comidas que servirá.
Consuma poco alcohol y prefiera la sidra, el champagne seco o los vinos y cervezas livianas. Recuerde que cuanto más dulce o de más graduación alcohólica sean las bebidas, más calorías tendrán.
Cuando sirva una picada agregue tomatitos cherry, champiñones con ajo y perejil, palmitos, pickles, bastoncitos de apio y zanahorias crudas, cubitos de carnes frías, de paleta desgrasada y de quesos magros. Podrá así evitar los palitos, papas fritas y otros ingredientes supercalóricos.
No ayune antes de ir a una fiesta ni se programe un ayuno posterior dándose tácitamente el permiso para comerse todo durante la reunión. Tenga un almuerzo y una merienda liviana antes de la ocasión.
Una vez en la fiesta, evite las primeras bandejas, ya que es imposible conseguir algo que sea liviano y, además, una vez que comenzó a comer pan es imposible poder contenerse con el resto de los alimentos. Elija en cambio quesos y fiambres magros y ensaladas si las hubiera. Retire las salsas y controle las guarniciones del plato principal. Coma moderadamente para darse un gusto y poder elegir alguna pequeña porción de postre.
n Si se excedió en las comidas descarte el ayuno. Las frutas, el yogur y mucho líquido le servirán para limpiarse por dentro.