De manera similar a muchas otras culturas sin economía monetaria, el hackerismo se basa en la reputación. Estás intentando resolver problemas interesantes, pero cuan interesantes y buenas son las soluciones que encuentres es algo que sólo tus iguales o superiores técnicamente hablando serán capaces de juzgar.
De acuerdo a esto, cuando juegas el juego del hacker, aprendes a puntuarte principalmente en función de lo que los otros hackers piensan acerca de tus habilidades (este es el motivo por el cual no puedes ser un hacker de verdad hasta que otros hackers te denominen así de manera consistente). Este hecho está empañado por la imagen del hacking como trabajo solitario; también por un tabú cultural hacker (que ahora está decayendo, pero aún es fuerte) que impide que se admita el ego o la validación externa como elementos involucrados en la propia motivación.
Específicamente, el hackerismo es lo que los antropólogos denominan una
cultura del don. Adquieres estatus y reputación no mediante la dominación de las otras personas, ni por ser hermoso/a, ni por tener cosas que las otras personas desean, sino por donar cosas. Específicamente, al donar tu tiempo, tu creatividad, y el resultado de tu destreza.
Existen básicamente cinco clases de cosas que puedes hacer para obtener el respeto de los hackers:
1. Escribir software de fuente abierta
Lo primero (lo más central y más tradicional) es escribir programas que los otros hackers opinen que son divertidos o útiles, y donar los fuentes del programa a la cultura hacker para que sean utilizados.
(Solíamos llamarlo
free software pero esto confundía a demasiada gente, que no estaban seguros de qué se suponía que significaba
free [en inglés, el término
free es polisémico y puede significar "libre" o "gratis". En castellano no se da tal ambigüedad por lo que la expresión "software libre" resulta perfectamente adecuada — N. del T.]. La mayoría de nosotros, al menos un ratio 2:1 de acuerdo con los análisis del contenido de la web, ahora preferimos el término software "
open source∞" [En castellano, sin embargo, se sigue usando habitualmente "software libre", aunque en esta versión hemos respetado, como es natural, el cambio en la terminología de Eric, que ha sustituido " free software" por
open source en todos sus documentos, y lo hemos traducido por "código de fuente abierta" — N. del T.]).
Los más reverenciados semidioses del hackerismo son las personas que han escrito programas de gran magnitud, con grandes capacidades que satisfacen necesidades de largo alcance, y los donan, de tal manera que cualquiera pueda utilizarlos.
2. Ayudar a probar y depurar software de fuente abierta
También son reconocidas aquellas personas que depuran los errores del software de fuente abierta. En este mundo imperfecto, inevitablemente pasaremos la mayoría de nuestro tiempo de desarrollo en la fase de depuración. Este es el motivo por el cual los desarrolladores de software de fuente abierta piensan que un buen "beta-tester" (probador de versiones beta, alguien que sabe cómo describir claramente los síntomas, que puede localizar correctamente los problemas, que tolera los errores en una entrega apurada, y que está dispuesto a aplicar unas cuantas rutinas sencillas de diagnóstico) vale su peso en oro. Aun contando con un solo probador de estos, puede hacerse que el proceso de depuración pase de ser una prolongada pesadilla que lo deja a uno exhausto a ser sólo una saludable molestia.
Si eres novato, trata de encontrar un programa en desarrollo en el cual estés interesado, y conviértete en un buen probador beta. Hay una progresión natural desde ayudar a probar programas, luego ayudar a depurarlos y más adelante ayudar a modificarlos. Aprenderás un montón de esa manera, y la gente te ayudará en el futuro.
3. Publicar informacion útil
Otra buena cosa que puedes hacer es recopilar y filtrar información útil e interesante y construir páginas web o documentos tipo FAQ ("Preguntas Frecuentes"), y ponerlos a disposición de los demás.
La gente que mantiene las FAQ técnicas más importantes gozan de casi tanto respeto como los autores de software libre.
4. Ayudar a mantener en funcionamiento la infraestructura
La cultura hacker (y el desarrollo ingenieril de Internet, para el caso) funciona gracias al trabajo voluntario. Existe una gran cantidad de trabajo necesario pero sin glamour que debe hacerse para que esto siga marchando —administrar listas de correo, moderar foros de discusión, mantener sitios donde se archivan grandes cantidades de software, desarrollar
RFCs∞ y otros estándares técnicos.
La gente que desarrolla estas actividades goza de mucho respeto, porque todos saben que esos trabajos son grandes consumidores de tiempo y no tan divertidos como meterse con el código. Al hacerlos demuestran su dedicación.
5. Hacer algo por la cultura hacker en sí misma
Finalmente, puedes propagar la cultura hacker en sí misma (por ejemplo, escribiendo un texto acerca de cómo transformarse en hacker :-)). Esto es algo que no estarás en disposición de hacer hasta que seas bien conocido en el ambiente por alguna de las cuatro cosas recién descritas.
La cultura hacker no tiene líderes exactamente, pero tiene héroes culturales, ancianos de la tribu, historiadores y portavoces. Cuando hayas estado en las trincheras tiempo suficiente, podrás crecer y transformarte en uno de ellos. Pero ten cuidado: los hackers desconfían del ego ruidoso en sus jefes tribales, así que la búsqueda visible de esa clase de fama es peligrosa. En lugar de esforzarte en ello, es mejor colocarse en una posición tal que ella caiga sobre ti, y luego debes comportarte de manera modesta y con gracia con tu estatus.