Una de las más modernas características de HTML son los frames, que se
añadieron, tanto en Netscape Navigator como en Internet Explorer, a partir de
sus versiónes 2.0. Los frames -que significan en castellano marcos- son una
manera de partir la página en distintos espacios independientes los unos de los
otros, de modo que en cada espacio se coloca una página distinta que se codifica
en un fichero HTML distinto.
Al principio se crearon como etiquetas propietarias del navegador Netscape y
rápidamente la potencia del recurso hizo que el uso de frames se extendiera por
toda la web. Poco tardaría Internet Explorer en incluirlos, para que no se le
escapase una novedad tan popular de su competidor. Finalmente, como respuesta a
la popularidad entre los desarrolladores de los frames, el estándar HTML 4.0
incluyó estas etiquetas dentro de las permitidas.
Los frames, como decíamos, nos permiten partir la ventana del navegador en
diferentes áreas. Cada una de estas áreas son independientes y han de ser
codificadas con archivos HTML también independientes. Como resultado, cada frame
o marco contiene las propiedades específicas que le indiquemos en el código HTML
a presentar en ese espacio. Así mismo, y dado que cada marco es independiente,
tendrán sus propias barras de desplazamiento, horizontales y verticales, por
separado.
Existen en la web muchas páginas que contienen frames y seguro que todos hemos
tenido la ocasión de conocer algunas. Se suelen utilizar para colocar en una
parte de la ventana una barra de navegación, que generalmente se encuentra fija
y permite el acceso a cualquier zona de la página web. Una de las principales
ventajas de la programación con frames viene derivada de la independencia de los
distintos frames, pues podemos navegar por los contenidos de nuestro web con la
barra de navegación siempre visible, y sin que se tenga que recargar en cada una
de las páginas que vamos visitando.
Un ejemplo de las áreas que se pueden construir en una construcción de frames se
puede ver en las imágenes siguientes.