Vimos que la función podría ser definida como un conjunto de instrucciones
que explotan ciertas variables para realizar una tarea más o menos elemental.
PHP basa su eficacia principalmente en este tipo de elemento. Una gran librería
que crece constantemente, a medida que nuevas versiones van surgiendo, es
complementada con las funciones de propia cosecha dando como resultado un sinfín
de recursos que son aplicados por una simple llamada.
Las funciones integradas en PHP son muy fáciles de utilizar. Tan sólo hemos de
realizar la llamada de la forma apropiada y especificar los parámetros y/o
variables necesarios para que la función realice su tarea.
Lo que puede parecer ligeramente más complicado, pero que resulta sin lugar a
dudas muy práctico, es crear nuestras propias funciones. De una forma general,
podríamos crear nuestras propias funciones para conectarnos a una base de datos
o crear los encabezados o etiquetas meta de un documento HTML. Para una
aplicación de comercio electrónico podríamos crear por ejemplo funciones de
cambio de una moneda a otra o de calculo de los impuestos a añadir al precio de
articulo. En definitiva, es interesante crear funciones para la mayoría de
acciones más o menos sistemáticas que realizamos en nuestros programas.
Aquí daremos el ejemplo de creación de una función que, llamada al comienzo de
nuestro script, nos crea el encabezado de nuestro documento HTML y coloca el
titulo que queremos a la página
||
||
||
|| <?
Function hacer_encabezado($titulo)
{
$encabezado="<html>
<head>
<title>$titulo</title>
</head>
";
echo $encabezado;
}
?> ||
Esta función podría ser llamada al principio de todas nuestras páginas de la
siguiente forma:
|| $titulo="Mi web";
hacer_encabezado($titulo); ||
De esta forma automatizamos el proceso de creación de nuestro documento.
Podríamos por ejemplo incluir en la función otras variables que nos ayudasen a
construir la etiquetas meta y de esta forma, con un esfuerzo mínimo, crearíamos
los encabezados personalizados para cada una de nuestras páginas. De este mismo
modo nos es posible crear cierres de documento o formatos diversos para nuestros
textos como si se tratase de hojas de estilo que tendrían la ventaja de ser
reconocidas por todos los navegadores.
Por supuesto, la función ha de ser definida dentro del script ya que no se
encuentra integrada en PHP sino que la hemos creado nosotros. Esto en realidad
no pone ninguna pega ya que puede ser incluida desde un archivo en el que iremos
almacenando las definiciones de las funciones que vayamos creando o recopilando.
Estos archivos en los que se guardan las funciones se llaman librerías. La forma
de incluirlos en nuestro script es a partir de la instrucción require o
include:
|| require("libreria.php") o include("libreria.php") ||
En resumen, la cosa quedaría así:
Tendríamos un archivo libreria.php como sigue
|| <?
función de encabezado y colocación del titulo
Function hacer_encabezado($titulo)
{
$encabezado="<html>
<head>
<title>$titulo</title>
</head>
";
echo $encabezado;
}
?> ||
Por otra parte tendríamos nuestro script principal página.php (por ejemplo):
|| <?
include("libreria.php");
$titulo="Mi Web";
hacer_encabezado($titulo);
?>
<body>
El cuerpo de la página
</body>
</html> ||
Podemos meter todas las funciones que vayamos encontrando dentro de un mismo
archivo pero resulta muchísimo más ventajoso ir clasificándolas en distintos
archivos por temática: Funciones de conexión a bases de datos, funciones
comerciales, funciones generales, etc. Esto nos ayudara a poder localizarlas
antes para corregirlas o modificarlas, nos permite también cargar únicamente el
tipo de función que necesitamos para el script sin recargar éste en exceso
además de permitirnos utilizar un determinado tipo de librería para varios
sitios webs distintos.
También puede resultar muy práctico el utilizar una nomenclatura sistemática a
la hora de nombrarlas: Las funciones comerciales podrían ser llamadas
com_loquesea, las de bases de datos bd_loquesea, las de tratamiento de archivos
file_loquesea. Esto nos permitirá reconocerlas enseguida cuando leamos el script
sin tener que recurrir a nuestra oxidada memoria para descubrir su utilidad.
No obstante, antes de lanzarnos a crear nuestra propia función, merece la pena
echar un vistazo a la documentación para ver si dicha función ya existe o
podemos aprovecharnos de alguna de las existentes para aligerar nuestro trabajo.
Así, por ejemplo, existe una función llamada header que crea un encabezado HTML
configurable lo cual nos evita tener que crearla nosotros mismos.
Como puede verse, la tarea del programador puede en algunos casos parecerse a la
de un coleccionista. Hay que ser paciente y metódico y al final, a base de
trabajo propio, intercambio y tiempo podemos llegar poseer nuestro pequeño
tesoro.