Al haber finalizado con la elaboración de este trabajo sobre la Depreciación Contable y la Depreciación Fiscal, puedo concluir que no importa cuán complejos puedan llegar a parecernos estos temas, algún día, a lo largo de nuestra vida, vamos a necesitarlos.
Me gustó mucho haber conocido aunque sea un poco acerca de ellos, ya que me serán de gran utilidad si decido poner algún negocio e inclusive si me dedico a trabajar en una empresa, pues aun cuando no es exactamente el área en la que se supone que me desenvolveré, nunca se sabe lo que vendrá en el futuro.
Pero independientemente de eso, al trabajar, ganar dinero y adquirir bienes, siempre viene como consecuencia el pago de impuestos, así que es importante saber lo que se debe y no se debe pagar. Sin duda es fácil enterarse, porque la información está al alcance de todos, solamente que algunas veces por indecisos no lo hacemos, por lo cual, algunas veces, sufrimos las consecuencias.
También me resultó muy interesante conocer algunos de los métodos que se utilizan en la depreciación contable, como es el caso del método de la línea recta, que es uno de los más empleados actualmente. No me pareció que realizar los cálculos que dicho método implica sea cosa del otro mundo, es un tanto laborioso, pero saber cuánto debemos pedir por un bien que desecharemos justifica la tarea. Así no estaremos cobrando más, ni tampoco menos.