



(9 opiniones)
Muchas veces se da poca importancia a la composición estética de los formularios. Debemos desconfiar de los formularios poco agradables visualmente ya que por lo general és un síntoma de poca usabilidad. Los diseños estéticamente satisfactorios contribuyen a orientar al usuario en la dirección de lectura y de entrada de datos.
Las principales directrices para conseguir un buen diseño son: consistencia, alineación y proporción.
a) Consistencia:
Éste es un principio general de usabilidad que podría definirse como la similitud visual y de comportamiento de los componentes que tienen la misma función. Es decir, los campos deben tener el mimo aspecto, los botones también y además deben comportarse igual. Para el usuario esto tiene muchas ventajas ya que reduce el tiempo de aprendizaje y aumenta el grado de reconocimiento de los elementos en nuevas situaciones.
Una buena práctica para conseguir un alto grado de consistencia es la de seguir alguna guía de estilo. Primero, si la hay, la de la empresa para la que estemos desarrollando; si no, podemos echar mano de algún estándar más o menos reconocido. En el caso de aplicaciones Java podemos utilizar la Java Look and Feel Design Guidelines, para aplicaciones Windows, Microsoft también ha creado sus estándares y para aplicaciones web, qué decir, la misma red está llena de recomendaciones.
b) Alineación:
La alineación proporciona orden visual ayudando a agrupar la información relacionada y a crear relaciones jerárquicas de inclusión. En un próximo artículo se tratarán más extensamente las principales directrices de alineación de los diversos componentes de un formulario.
c) Proporción:
La proporción en un formulario implica que los componentes que lo forman, campos, botones, etiquetas, etc., deben tener una aspecto visual que respete una cierta proporción entre ellos y su distribución en el formulario. Por lo general, todas las guías de estilo determinan los diversos tamaños aconsejados de cada uno de los elementos y la separación que debe haber entre ellos.

Una buena práctica para conseguir una distribución proporcionada de los elementos consiste en trazar una cuadrícula de diseño. Las líneas de la cuadrícula definirán espacios en blanco para separar, agrupar y alinear los componentes. Algunas herramientas de diseño permiten también utilizar líneas guía además de cuadrículas. La separación entre las líneas de la cuadrícula o de las guías se establecerá a partir de una separación básica que, normalmente, tomaremos de la guía de estilo, si disponemos de ella.
|