Competencia desleal
Existen varios casos documentados (y algunos que han llegado hasta la justicia) en que se sospecha que Microsoft ha alterado el código de sus sistemas operativos para que los programas de la competencia se ejecuten más lentamente o con errores[6]. Microsoft ha sido llevado a la justicia varias veces (y en algunas oportunidades con fallos en su contra) por violaciones de la propiedad intelectual.
También es una práctica corriente que Microsoft, aprovechando su excelente situación económico-financiera, compre a aquellas pequeñas empresas que se interponen en su camino al desarrollar productos que pudieran competir con los suyos.
Rompiendo las normas
Una táctica bastante utilizada por Microsoft para lograr el dominio del mercado es la conocida como "
Embrace and Extend" (adherir y extender). La misma consiste en extender ciertos protocolos o normas más allá de los estándares de manera arbitraria y unilateral, para que luego sólo los productos que los implementen de la misma manera puedan interoperar de forma correcta. Sobran ejemplos de este tipo de práctica (la implementación de SMTP de
Microsoft Exchange, la alteración a HTTP en
Internet Information Server, entre otras), pero la más notable quizás sea la que derivó en el juicio que Sun Microsystems inició a Microsoft por haber extendido la especificación de su lenguaje
Java violando las condiciones de su licencia, que permite a cualquiera implementar un compilador de dicho lenguaje, pero sin apartarse de dicha especificación. El objetivo perseguido por Microsoft era que los programas
Java generados con su entorno de desarrollo
J++ solamente pudieran ejecutarse sobre
Windows, siendo que
Java fue diseñado como un lenguaje que permitiera el desarrollo de aplicaciones portables entre distintas plataformas (algo que, evidentemente, no le conviene). Al fallar este intento, Microsoft tomó la decisión de no incluir soporte para
Java en su nuevo sistema operativo:
Windows XP.
Formatos cerrados y cambiantes
Los formatos en los que se almacena la información han sido utilizados históricamente por Microsoft con dos objetivos:
- Imposibilitar la interoperabilidad con programas "no-Microsoft".
- Obligar a los usuarios a actualizarse a nuevas versiones.
Esto ocurre porque dichos formatos son "cerrados" y no están públicamente documentados. Esto significa que solamente Microsoft los conoce y es el único que puede realizar un programa que almacene o acceda a información en tales formatos. El tener absoluto control sobre el formato, permite a Microsoft cambiarlo a su antojo. Es bastante común que aplicaciones como
Microsoft Word utilicen nuevas formas de codificar la información en archivos .DOC (siempre con la promesa de nuevas características, pero que técnicamente no es justificado), lo que tiene como consecuencia directa que los archivos generados por la nueva versión no pueden ser abiertos con versiones anteriores (aunque se provee de una forma de almacenar los datos de manera compatible, requiere de ciertos pasos adicionales). Esto produce que paulatinamente, ante la circulación de archivos en el nuevo formato, los usuarios deban ir migrando (con el consecuente costo) aunque no necesiten las"nuevas características" (¿alguien usa funciones de
Word del
Office XP que no estuvieran en el
Word del
Office 95?). Lo que logra Microsoft a través de esto es limitar la posibilidad de elección de los usuarios que quedan atrapados dentro de este verdadero círculo vicioso.
Microsoft y los fabricantes de hardware
Debido a la posición monopólica en la que se encuentra, Microsoft puede ejercer gran presión sobre los fabricantes de hardware para computadoras personales. Dicha presión se traduce, por ejemplo, en la prohibición de vender equipos con otros sistemas operativos instalados, so pena de no brindar descuentos en la venta de licencias de
Windows u
Office a dicho vendedor. Ningún fabricante de computadoras personales osaría enfrentarse a Microsoft y perder por esto la posibilidad de ofrecer sus equipos con
Windows preinstalado (y a un precio menor que el de venta al público). Esto ha llevado a que, actualmente, sea muy difícil poder adquirir una computadora de marca reconocida sin que en el precio esté incluido el costo de, al menos, una licencia de alguna versión de
Windows. (Aunque uno no desee usar este producto)[7].
De la misma manera, se ha llegado al extremo de que los responsables de brindar el servicio de soporte técnico de las computadoras equipadas con
Windows es el propio fabricante de las mismas. Esto es ridículo porque dicho fabricante no posee los medios (documentación interna, código fuente, etc.) para poder solucionar problemas ni corregir errores en el programa. Nuevamente, los fabricantes deben aceptar estas condiciones para seguir recibiendo un "trato preferencial" por parte de Microsoft.
Con la llegada de
Windows XP se ha alcanzado un nivel de dependencia aún mayor: debido a las nuevas "funciones de seguridad" de
Windows XP (que no han impedido que un solo virus deje de funcionar bajo esta nueva versión) los drivers o controladores de dispositivos deben ser "certificados" por Microsoft para poder instalarse en el sistema. Esto obliga nuevamente a los fabricantes de Hardware a mantener "buenas relaciones" con la empresa, agregando otro mecanismo de presión.
Microsoft, mentiras y... "vapor"
El término "
vaporware" se utiliza normalmente para referirse a un producto que es anunciado por una empresa, cuando realmente no existe (o no estará disponible en los plazos prometidos). El objetivo de esta estrategia, utilizada generalmente por empresas que se encuentran en una situación de dominio del mercado, es desalentar a su competencia y crear una mezcla de inquietud, expectativa y esperanza en sus usuarios.
Microsoft ha recurrido muchas veces a este recurso. Ya hemos hablado de los siete años que se tardó desde el anuncio oficial de
Windows hasta su primera versión realmente utilizable. Un caso similar se ha dado con
Windows 95 (anunciado como
Windows 4 en julio de 1992 y liberado en agosto de 1995) y con
Windows 2000 (cuya primera versión beta fue lanzada en septiembre de 1997, bajo el nombre de
Windows NT 5, y que apareció finalmente en febrero del 2000). En todos estos casos se realizaron promesas de supuestas funcionalidades y mejoras que a la postre no se cumplieron. En algunos casos se lanzaron a la venta productos incompletos, como ocurrió con
Windows NT 4, que comenzó a ser realmente utilizable luego del llamado "
Service Pack 3", liberado un año después de comenzada su comercialización[4].
Bill Gates, el filántropo
Los medios masivos de comunicación suelen mostrar a Bill Gates realizando donaciones de software y pronunciando discursos grandilocuentes sobre los esfuerzos de Microsoft para salvar el atraso tecnológico de los países subdesarrollados. Dichas donaciones, cuyos montos se miden en varios millones de dólares, no son reales. El supuesto valor se calcula teniendo en cuenta el costo de las licencias en el mercado, pero la realidad es que a Microsoft le representan un costo casi nulo (apenas el de duplicación de los CD-ROMs). De esta forma la empresa se asegura su crecimiento, sumando una buena cantidad de usuarios de sus productos a un costo mucho menor que el que hubiera significado una campaña publicitaria, sin correr ningún riesgo y por si fuera poco... ¡obteniendo excelente publicidad a cambio!
En otros casos dichas "donaciones" tienen otra connotación. Recientemente Gates, a través de la Bill & Melinda Gates Foundation, realizó una serie de donaciones en la India para la lucha contra el SIDA[8]. Esto ocurre simultáneamente con una serie de negociaciones y estudios realizados por el gobierno indio, con el objetivo de promover el desarrollo de Software libre en dicho país[9].
No debemos dejar de tener en cuenta que este supuesto filántropo posee (a enero de 2003) una fortuna personal de 61.000 millones de dólares, lo que equivale a 9,33 dólares por cada habitante de este planeta[10].