La arquitectura tecnológica básica de un sistema de proceso transaccional se fundamenta en un modelo Cliente-Servidor de dos capas en la que la capa servidora es un sistema remoto y la capa cliente es muy ligera, o sea, casi no tiene capacidad de ejecutar lógica de aplicación. En un modelo transaccional básico, todo el proceso y la gestión del diálogo se ejecuta en la capa servidora.
A continuación propongo los cambios y nuevos elementos a añadir a esta arquitectura:
1.
Control de eventos y ejecución de lógica asociada al modelo de datos en la capa cliente: eso permitirá a la interfaz contener objetos con comportamiento propio.
2.
Mantenimiento de contexto de datos con orientación a objetos en una capa intermedia para permitir que el usuario disponga de un espacio controlado por él mismo.
3.Ubicar la
lógica de diálogo en una capa intermedia permitiendo que las acciones del usuario no afecten a los datos del servidor. De este modo se ayuda a mejorar la reversibilidad de las acciones del usuario.
4.
Hipertransacciones que se traduzcan en grupos de transacciones simples, con el objetivo de facilitar la actualización de los datos del servidor a partir de los objetos ubicados en la capa intermedia.
5.
Traductor del modelo lógico de objetos al modelo físico relacional, situado, posiblemente, en la capa servidora o en una nueva capa intermedia. Este traductor se basa en un sistema de equivalencias entre los objetos existentes en la interfaz de usuario y las bases de datos relacionales de los servidores.
