—Pedro Pablo Gaviota ¿quieres volar?
—Sí, quiero volar.
Gaviota que ve lejos, vuela alto.
“Juan Salvador Gaviota” Richard Bach
Todo lo que existe en el Universo físico surgió en primer lugar en la mente. El pensamiento es energía, y la energía sigue al pensamiento. Los pensamientos generan sentimientos, que generan comportamientos. Los comportamientos tienen consecuencias en el universo físico, que a su vez generarán nuevos pensamientos, lo cual completa el ciclo de pensar/sentir/actuar.
La sabiduría es el uso inteligente del conocimiento consciente e inconsciente. La experiencia, asociada a una profunda reflexión interna descubrirá los secretos del Universo, pues es ahí, en el interior de cada cual, donde están guardados.
La sabiduría se manifiesta mediante la agudeza de la percepción y la flexibilidad de la acción. Si lo que estás haciendo no funciona, detente, piensa, analiza y decídete por una nueva acción. Continuar actuando de la misma manera y esperar resultados distintos es una manifestación de desequilibrio mental. Actuar a veces puede significar no hacer nada. No hacer nada es, en muchas ocasiones, hacer lo que es necesario hacer.
Numerosos casos han demostrado que las personas más efectivas son las que se han habituado a pensar (planear) antes de actuar; que han definido claramente sus propósitos y hacia ellos canalizan en forma dirigida sus esfuerzos y, sobre todo, saben responder a las oportunidades inesperadas, capitalizándolas para su beneficio. Dicho en otras palabras, son personas que han aplicado sus propósitos de la Planeación Estratégica a su vida personal. Y tiene que ser así, porque el mundo actual de cambio acelerado, con eventos sorpresa y altamente turbulento, exige personas efectivas, orientadas a resultados.