Lo métodos de trabajo de Windows han contaminado peligrosamente el desarrollo de aplicaciones. En los albores de la informática no existían las interfaces gráficas. ¿Cómo se trabajaba en aquél entonces? ¿Cómo era posible crear aplicaciones tan sofisticadas como los primeros sistemas operativos sin la ayuda de nigún soporte gráfico?.
Cuando creamos un proyecto, sea en el lenguaje que sea, la primera pregunta siempre es la misma... ¿Es una aplicación con o sin interfaz gráfica? Esta primera pregunta genera otra ¿Si estamos construyendo una aplicación sin interfaz gráfica, por qué nos servimos de una para crearla? Todos los compiladores, editores, gestores de procesos, debuggers... existen independientemente de la interfaz gráfica. Las ventanas son añadidas a una aplicación que no las necesita para nada. En muchos casos son beneficiosas, en otros no hacen más que distraernos de lo que es verdaderamente esencial: el compilador.
Supongamos que estamos delante de un programa de prueba escrito en FORTRAN, en concreto en Fortran 95, última variante del lenguaje publicada. El código es el siguiente: program test
real :: rndn
call random_number(rndn)
write(*,*) 'esto es un numero aleatorio',rndn
end program test
Si estamos utilizando un entorno de desarrollo como el Microsoft Visual Studio, o que es lo mismo, el compilador Intel-Compaq-Digital2, primero tendremos que crear un Workspace, luego añadirle un archivo... Demasiados pasos. Una tarea tan sencilla no puede requerir tantos artificios. ¿Y si intentamos simplificar más el proceso?. ¿Qué sistema operativo estamos utilizando? Supongamos que esa bazofia con colorines y un Emule llamada Windows. Primero instalaremos un compilador por consola3 y encenderemos cualqier editor; en el presente caso Scite. En el editor escribiremos el código fuente del programa ejemplo como apreciamos en la figura 1.
Figure 1: Scite con el programa ejemplo
Cualquier editor es perfectamente válido aunque es recomendable utilizar alguno con soporte para el lenguaje en el que queremos programar.
Lo siguiente es llamar al compilador... ¿Como? ¡Si ha desaparecido el entorno gráfico! Ahora todo parece en el limbo informático, sólo tenemos un archivo en un directorio con la capacidad de convertirse en un programa. El gran defecto de Windows es que ha convertido la interfaz gráfica en una necesidad que nunca ha existido realmente. Los compiladores son programas presentes desde los albores de la informática. Además, Fortran tiene el privilegio de ser el primer lenguaje de programación de alto nivel de la historia, su nacimiento se remonta a finales de los años sesenta.
2.1 Compilar mediante la consola y Salford FTN95
Vamos a compilar un programa como se ha hecho durante décadas y como se sigue haciendo en cualquier sistema operativo que no sea Windows, mediante la consola del sistema.
El compilador de Fortran 95 de Salford no solo tiene una buena interfaz gráfica para Windows sino que además es una aplicación para su intèrprete de comandos. Su nombre para Windows es ftn95. Estemos en el directorio que estemos, tecleando ftn95 accederemos al compilador. Pero no a la interfaz gráfica del compilador, el IDE o Integrated Development Environment sino al núcleo en sí del compilador completamente independiente del resto de herramientas. Los compiladores suelen tener centenares de opciones de compilación cuando se usan por consola, a nosotros sólo nos interesará la opción /LINK que nos permitirá crear el ejecutable final del programa.
Lo único que tenemos que hacer es llamar al compilador por su nombre y pasarle como argumento el nombre del archivo. Encontramos un esquema de la operación en la figura 2
Figure 2: El proceso de compilación mediante la consola del sistema
Primero nos hemos dirigido al directorio donde guardamos el archivo con el código fuente del programa y luego hemos tecleado: C:\...\Mis Documentos> ftn95 test.f95 /LINK
Esto ha generado un archivo llamado test.exe, un archivo que podemos ejecutar sólo escribiendo su nombre: C:\...\Mis Documentos> test.exe
esto es un numero aleatorio 0.673070
No necesitamos nada más en absoluto.
2.2 Gfortran, el compilador libre
La colección de compiladores GCC (The GNU Compiler Collection) dispone desde la versión 4.0 de un compilador de Fortran 95. La versión anterior del compilador, la 3.4, disponía del g77 que era sólo capaz de compilar código en fortran 77 con algunas extensiones. Uno de los motivos del progresivo abandono de fortran para uso científico en favor de C ha sido la inexistencia de un compilador de uso libre y portable. Gfortran se lleva fatal con Windows, sin embargo en el apéndice teneis un manual bastante conciso de cómo instalarlo.
El manual de instrucciones se parece bastante al del ftn95 aunque para hacer un ejecutable no necesitamos ni el /LINK, es lo suficientemente listo como para darse cuenta de que el código contiene un archivo de programa y no una función o una subrutina. La figura 3 contiene toda la información necesaria.
Figure 3: El proceso de compilación mediante la consola del sistema