Los sistemas de las series HP9000 incluyen un
firmware muy similar a la
OpenBoot PROM de las estaciones y servidores SPARC que se denomina PDC (
Processor Dependent Code) y que implementa las funcionalidades dependientes del procesador; su función básica es, en el arranque de la máquina, inicializar el procesador y comprobar que su estado es correcto mediante unas pruebas llamadas POST (
Power On Self Test). Si todo es satisfactorio el PDC carga el ISL (
Initial System Loader) o IPL (
Initial Program Loader) y le transfiere el control para que este pueda arrancar el sistema operativo.
Como en cualquier dispositivo
hardware existen formas de interrumpir el proceso de arranque habitual para modificar su comportamiento; en concreto, en la familia HP9000 suele existir un intervalo de 10 segundos antes de cargar el ISL en el que sin más que pulsar la tecla ESC
13.1∞ se puede acceder al menú de arranque del equipo y, desde este, definir dispositivos de arranque alternativos o interactuar con el ISL, por ejemplo para pasar un parámetro al
kernel de HP-UX antes de cargarlo; decimos `suele existir' porque el intervalo durante el cual se puede interrumpir el autoarranque se respeta sólo si las variables
autoboot y
autosearch del ISL están activadas, ya que en caso contrario el sistema automáticamente accede al menú de arranque y no se inicia hasta que un operador no interactua con el mismo.
Si al interrumpir el proceso de arranque elegimos interactuar con el ISL llegamos a un
prompt sencillo en el que podemos comenzar a introducir órdenes desde el cargador
hpux, como
`hpux -v', que muestra la versión del ISL o
`hpux -iS', que inicia el operativo en modo monousuario:
Hard booted.
ISL Revision A.00.09 March 27, 1990
ISL> hpux -v
Secondary Loader 9000/700
Revision 1.1
@(#) Revision 1.1 Wed Dec 10 17:24:28 PST 1986
ISL>
Antes de acceder a este
prompt podemos activar o resetar una variable denominada
secure, que indica el modo de arranque seguro del equipo; si está activada no se podrá interactuar con el arranque del sistema, lo cual implica una protección relativa: un atacante situado delante del equipo lo tendrá más difícil para arrancar el sistema desde un dispositivo que no sea el estándar, o para iniciarlo en modo monousuario. El hecho de que esta protección sea relativa es lógico: si no fuera reversible, nunca nadie más podría modificar la secuencia de arranque del equipo; si aunque el modo de arranque seguro esté activado queremos o necesitamos interrumpir el arranque, no tenemos más que desconectar todos los dispositivos arrancables del equipo (discos, red, unidad de CD-ROM...), de forma que el arranque falle y se acceda al menú para poder resetear la variable
secure.