| Cap 5 |
Protección del hardware
|
| |
; esto tiene, como casi todo, sus pros y sus contras. Evidentemente, algo lógico cuando estamos ante un incendio de pequeñas dimensiones es intentar utilizar un extintor para apagarlo, de forma que lo que podría haber sido una catástrofe sea un simple susto o un pequeño accidente. Sin embargo, cuando |
| Cap 103 |
Detección de anomalías
|
| |
, se equivoca; quizás establecer un conjunto de procesos habituales en una única máquina resulte menos complicado, pero tampoco se trata de una tarea trivial. Además, conforme aumentan las dimensiones de los sistemas (redes con un gran número de máquinas interconectadas, equipos con miles de usuarios |
| Cap 6 |
Protección de los datos
|
| |
, que en principio puede parecer correcto (y cómodo si necesitamos restaurar unos archivos) puede convertirse en un problema: imaginemos simplemente que se produce un incendio de grandes dimensiones y todo el edificio queda reducido a cenizas. En este caso extremo tendremos que unir al problema de perder |
|